Reír parece una de las actividades más simples y naturales que existen. Sin embargo, detrás de una carcajada se esconde una maquinaria cerebral sorprendentemente compleja. El problema hasta ahora ha sido demostrarlo: resulta difícil provocar emociones auténticas dentro de un laboratorio, y aún más complicado observar en tiempo real qué sucede en el cerebro cuando una persona ríe a carcajadas.Seguir leyendo....