La comparsa de Talavera la Real suma su quinto premio este 2026 gracias a su propuesta inspirada en los Carnavales latinos
16/02/2026 Actualizado a las 16:05h.
Plumas, lentejuelas, botas altas y mucha alegría. Los Lingotes han ganado el desfile del Carnaval de Badajoz con un mensaje especial, recuperar la esencia de la fiesta. Los de Talavera la Real han cumplido 30 años y han querido volver a la estética clásica para quitarse presión y bailar de forma fluida. El resultado ha sido su cuarta victoria y un espectáculo imposible de olvidar.
Juan Luis Domínguez, diseñador del traje, explica, además, que su pareja es de Canarias, aunque lleva 18 años afincado aquí. «Él es un gran bailarín, de hecho iba en el estandarte. Por eso, porque lo conozco, también me inspiré en el Carnaval de las Palmas y en la gala Drag Queen», detalla.
Cuesta 180 euros en materiales. Está decorado a mano por los componentes de esta comparsa que han tardado muchos días en completarlo.
Inspirado en el Carnaval de Canarias con sus galas de reinas y drag queens. Clásico y coronado de plumas en los colores pastel: salmón, agua marina y oro. Lleno de plumas.
La idea era que no tapase el gorro por lo que es discreto y elegante. Muy brillante en los mismos tonos del conjunto.
Hecho de tela otomán, una loneta fuerte, y decorado con un mosaico de telas y pedrería. Está pensado para estilizar a los bailarines porque el dibujo se estrecha.
Con volantes y muy decoradas. Lingotes ha usado 80 metros de lentejuelas en cada traje.
La falda iba decorada con dos boas de plumas agua marina que los bailarines cogían y se colocaban en las muñecas como pulsera para bailar. La curiosidad es que no son plumas. Se trata de fragmentos de tela cortados para dar ese efecto.
Los Lingotes han recuperado el estilo clásico del calzado de Carnaval. Están hechas de fiselina rígida para ir pegadas y así estilizar. Se moldean con plancha y costura y se decoran.
AUX STEP FOR JS
Así Los Lingotes llegaban precedidos de una reina del Carnaval con un gran vestido. Su cuerpo de baile recordaba, y así lo buscaban sus diseñadores, un grupo de samba sacado de Brasil. Lo mismo ocurría con su carro de instrumentos. Los 'steel drum', los tambores metálicos típicos de Trinidad y Tobago que llevan la melodía en las comparsas de Badajoz, iban colocados en una escalera delante del resto de los músicos. Una idea original que se creó por estética, para imitar las carrozas brasileñas, pero que ha tenido otra ventaja, que se escuche mucho mejor la música de esta agrupación que iba muy proyectada.