El episodio, que se prolongará al menos hasta el domingo, disparará los termómetros por encima de los 42 grados en amplias zonas del sur y el nordeste, mientras el riesgo de incendios se dispara hasta niveles extraordinarios
Ola de calor
El episodio, que se prolongará al menos hasta el domingo, disparará los termómetros por encima de los 42 grados en amplias zonas del sur y el nordeste, mientras el riesgo de incendios se dispara hasta niveles extraordinariosLa Agencia Estatal de Meteorología emitió este lunes un aviso especial en el que confirma la llegada de una ola de calor que arrancará el miércoles 29 de julio y se mantendrá activa, como mínimo, hasta el domingo 2 de agosto. El fenómeno, que afectará de lleno a los grandes valles fluviales del suroeste, la depresión del Ebro, las cuencas del nordeste peninsular y varias islas canarias, llega después de dos jornadas de precalentamiento en las que las temperaturas ya han experimentado ascensos notables, sobre todo en la franja cantábrica.
La combinación de una dorsal anticiclónica persistente, cielos rasos y la insolación propia de finales de julio crea el escenario perfecto para que el mercurio se dispare y convierta las horas centrales del día en un peligro real para quienes trabajan o realizan actividades al aire libre.
El calendario del horno ibéricoEl miércoles, jornada inaugural de la ola de calor, traerá los primeros avisos naranjas y rojos. Los valles del Guadiana y del Guadalquivir rondarán los 41 grados, mientras que en la meseta Norte y La Mancha se moverán entre los 37 y los 39. La zona más castigada será el valle del Ebro y las depresiones del noreste, donde los termómetros podrán alcanzar los 42 grados en puntos concretos.
El jueves 30 traerá un ligero alivio en la cornisa cantábrica y el tercio norte, pero en el resto del país las máximas apenas se moverán: se repetirán los 41 grados en el suroeste y el nordeste, y el calor empezará a apretar con fuerza en las islas. En Canarias, el ascenso será especialmente marcado en las medianías de La Palma, Tenerife y Gran Canaria, con picos que podrán superar los 38 grados en los valles de esta última isla.
El viernes 31 llegará con una recuperación térmica en el entorno de la Cordillera Cantábrica y nuevos ascensos en el centro-sur peninsular. La previsión sitúa a todo el interior de la mitad sur entre los 40 y los 42 grados, una barrera que también se alcanzará en el valle del Ebro y las depresiones del noreste.
Las islas orientales de Canarias notarán un nuevo empuje del termómetro, con registros de hasta 38 grados en Gran Canaria y en zonas del interior de Fuerteventura. Para el fin de semana, la incertidumbre meteorológica no esconde una certeza: el calor extremo seguirá mandando. Los 42 grados se mantendrán en el interior de la mitad sur, los 41 en el valle del Ebro y los 37 en las islas canarias más orientales.
Noches tórridas y riesgo extremo de incendiosEl castigo no terminará cuando caiga el sol. La AEMET advierte de que las madrugadas serán muy cálidas, con mínimas que no darán respiro y que agravarán la sensación de bochorno, sobre todo para las personas más vulnerables. A este panorama se suma un factor que preocupa especialmente a los servicios de emergencia: el peligro de incendios forestales se elevará hasta valores extremos durante todo el episodio.
El viento de componente sur, que soplará con rachas localmente fuertes, y la baja humedad generalizada convertirán cualquier conato en una amenaza difícil de controlar. En Canarias, además, se espera un descenso progresivo de la capa húmeda y la presencia de calima en altura, lo que añadirá un ingrediente más a una semana que pondrá a prueba la capacidad de respuesta de los equipos de extinción. El aviso, con un grado de probabilidad del setenta por ciento, podría prolongarse incluso durante la semana siguiente.