La comitiva partió desde la Iglesia del Hospitalico y concluyó en la explanada de San Francisco, donde se celebró una misa de campaña marcada también por el cambio excepcional de recorrido
La Procesión de las Palmas, una de las citas más familiares y populares del calendario cofrade yeclano, tuvo que luchar contra las fuertes rachas de viento que soplaron durante buena parte de este domingo.
La procesión comenzó puntual, a eso de las 11 y media de la mañana, desde la Iglesia del Hospitalico y concluyó en la explanada de la Iglesia de San Francisco, donde se realizó una misa de campaña. El cambio de recorrido y de punto final responde a la situación excepcional que vive este año la Semana Santa de Yecla por las limitaciones en la Basílica de la Purísima.
El paso que protagoniza esta procesión es la Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalem, conocido popularmente por muchos yeclanos como 'La Burrica'. Cientos de niños, acompañados por sus familias, participaron portando palmas y ramas de olivo en una estampa que cada año simboliza el arranque de los días grandes para los cofrades.
El itinerario discurrió por la calle Hospital, Martínez Corbalán, Plaza de España, San Francisco y el entorno del Parque de la Constitución, hasta llegar a la explanada del templo franciscano.
La música de 'los sanjuaneros' abrió la comitiva que se desplazó lentamente. Cerca, numerosos niños portaban las palmas propias de esta jornada que se agitaban con el viento reinante.
Numerosos vecinos se acomodaron a lo largo del trayecto para contemplar esta procesión pese a las inclemencias meteorológicas y participaron en la misa oficiada por el párroco de La Purísima, José Antonio Abellán, quien es su homilía hizo referencia a la muerte por eutoanasia de Noelia Castillo. Abellán defendió la ley de Dios por encima de la Ley que se han dado los hombres y critico que la sociedad no haya ayudado a la joven durante su vida.