Una de las necesidades actuales es la renegociación de la deuda de VIllalonquéjar y del Desvío Ferroviario
16/06/2026 Actualizado a las 13:35h.
La alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala, ha aclarado que el endeudamiento del Ayuntamiento y las actuales tensiones presupuestarias «no derivan del día a día de la administración» ni de la gestión realizada durante sus tres años de mandato, sino que tienen su origen «exclusivo» en la problemática heredada de los consorcios de Villalonquéjar y del Desvío del Ferrocarril con los desarrollos urbanísticos.
En este sentido, el Ayuntamiento de Burgos ha desvinculado las negociaciones abiertas con el Ministerio de Hacienda de la actividad ordinaria del Consistorio. Según los datos aportados por Ayala, la deuda global de la institución se situaba en 204 millones de euros al inicio de la legislatura en 2023. Un volumen que se redujo hasta los 134 millones de euros al cierre del ejercicio de 2025 y que, según las previsiones técnicas, descenderá hasta los 121 millones de euros cuando concluya el presente año 2026.
La regidora ha defendido esta trayectoria como una muestra de gestión «responsable y diligente», argumentando que el municipio se enfrentaba a una fuerte penalización financiera al abonar préstamos con tipos de interés que superaban el 5 por ciento.
Frente a la posibilidad de mantener remanentes de tesorería improductivos en las cuentas bancarias a costa de paralizar las inversiones de la ciudad, el equipo de Gobierno ha justificado la decisión estratégica de asumir el rescate de los consorcios y priorizar la amortización anticipada de la deuda.
Según ha subrayado Cristina Ayala, esta reducción del pasivo es la operación financiera que liberará la carga de intereses y garantizará la capacidad del Ayuntamiento para financiar los proyectos futuros de Burgos.