Justin Gaethje es uno de esos peleadores que dejan huella en el rostro de sus rivales cuando se citan dentro del octágono. Tras el combate estelar de la Casa Blanca, las redes se inundaron con el famoso efecto Gaethje, una especie de meme que evidencia el poder que tiene el estadounidense en sus puños y la facilidad con la que hace sangrar a sus oponentes.Leer la noticia completa
Justin Gaethje es uno de esos peleadores que dejan huella en el rostro de sus rivales cuando se citan dentro del octágono. Tras el combate estelar de la Casa Blanca, las redes se inundaron con el famoso ‘efecto Gaethje’, una especie de meme que evidencia el poder que tiene el estadounidense en sus puños y la facilidad con la que hace sangrar a sus oponentes.
Topuria ha sido la última víctima de la violencia de ‘The Highlight’, pero otros como Paddy Pimblett, Rafael Fiziev o Tony Ferguson ya probaron antes la medicina de uno de los mejores strikers que ha tenido la división del peso ligero en la última década.
El rostro de Topuria, una imagen dura tras la Casa Blanca‘El Matador’, que se encuentra en la fase inicial de recuperación tras sufrir fracturas en los huesos orbitales —sin desplazamiento, algo que evitará la cirugía— y en el tabique nasal, necesitará un largo parón para volver a poner todas las cosas en su sitio.
En lo físico, la pelea dejó al hispanogeorgiano con uno de los rostros más dañados que recuerdan los aficionados en los últimos años. Una imagen directamente ligada al estilo de combate de Gaethje: no es solo lo fuerte que pega, sino cómo pega.

Ilia Topuria, en el combate ante Justin Gaethje / SPORT
Justin, que decidió no abusar del pateo bajo en los jardines sur de la Casa Blanca pese a ser, a priori, una de las claves del combate, conectó buenos golpes al rostro de un Topuria al que le faltó ese cabeceo tan característico y que se quedó sin visión ya en el primer asalto.
Gaethje quizás no representa el boxeo más ortodoxo, pero golpea desde ángulos extraños y posiciones tan heterodoxas que se convierte en un animal difícil de predecir. No tiene un poder de KO tan limpio y demoledor como el de Ilia, pero es capaz de hacer rendir a sus rivales a base de volumen, presión y mucha fuerza en todos y cada uno de sus puñetazos.
De hecho, el legendario Khabib Nurmagomedov ya reconoció en su día que nadie le había pegado tan fuerte como Gaethje dentro de la jaula de la UFC.
Wittman explica la dureza de GaethjeSobre esa fuerza casi diferencial habló precisamente su entrenador, Trevor Wittman, en el podcast de Joe Rogan, al que acudió acompañado de su pupilo pocos días después del triunfo en la Casa Blanca. Gaethje fue preguntado por algunos comentarios y teorías de la conspiración que circularon tras la pelea, en los que algunos insinuaban que podía llevar algo extraño en los nudillos por el daño causado a Topuria. “¿Qué cumplido, no?”, respondió Gaethje entre risas.
Wittman, lejos de entrar en esas teorías, fue más allá y explicó que el daño que genera Justin tiene que ver con una dureza física poco habitual. “El daño que haces a la gente, la forma en la que atraviesas a la gente, es diferente. Justin golpea como nadie”, explicó el entrenador. El head coach también recordó una prueba que, según contó, la UFC realizó en su día para medir la dureza ósea de algunos peleadores. “Tendríamos que preguntarle a la UFC, pero le hicieron una prueba para ver quién tenía los huesos más duros de la compañía. Y él tenía los huesos más duros”, aseguró Wittman.
Después puso un ejemplo muy gráfico de lo que supone entrenar con Gaethje. “Me patea y yo me quedo como… y eso que lleva la espinillera puesta. Yo lo pateo a él y se le hinchan los huevos, tío. A mí me quedan doloridos”, relató.
Wittman también explicó que llegó a hablar con un médico por el daño que le generaban algunas patadas de Justin en los entrenamientos.“No puedo patear un nervio en la parte interna de tu pierna. Hablé con un médico sobre eso porque estaba como roto. Él patea a la gente y les salen moratones en la parte interna de la pierna”, añadió.
El entrenador cerró la explicación con una escena doméstica que resume bastante bien lo que supone compartir sesiones con Gaethje. “Llego a casa y mi mujer me pregunta: ‘¿De quién es eso?’. Y yo le digo: ‘De Justin’. Y ella me mira como diciendo… otra vez”, explicó Wittman.