La deportista estadounidense ha sido sometida a cinco cirugías tras el terrible accidente sufrido el pasado 8 de febrero
24/02/2026 a las 10:32h.
La durísima caída de Lindsey Vonn en los Juegos Olímpicos de Invierno estremeció al mundo. Nada más comenzar la prueba de descenso femenino que se disputó el pasado 8 de febrero en Milán-Cortina d`Ampezzo, la esquiadora norteamericana sufrió un accidente en el que se fracturó la pierna izquierda por tres partes: tibia, la cabeza del peroné y la meseta tibial. Todo eso, poco después de romperse el ligamento cruzado anterior de su rodilla izquierda.
La campeona olímpica de 2010, de 41 años, que se encuentra en plena recuperación tras cinco operaciones, ha confesado ahora que estuvo a punto de perder la extremidad. La leyenda del esquí ha revelado que la terrible caída le provocó un síndrome compartimental, en el que un trauma excesivo en un área del cuerpo se acumula dentro de un grupo de músculos y la presión resultante restringe el flujo sanguíneo.
Sin embargo, el doctor Tom Hackett, que trabaja para el equipo de Estados Unidos, consiguió evitar que le amputaran la pierna. «Él salvó mi pierna de la amputación», dijo Vonn en un vídeo. «Me hizo una fasciotomía, donde me abrió ambos lados de la pierna, como si la fileteara, por así decirlo, dejándola respirar. Y me salvó».
«La lesión más extrema y dolorosa»
Tras sortear sin problemas los primeros metros de la bajada, Vonn se enganchó en una puerta y se desequilibró en el salto que venía a continuación. La norteamericana dio con su cuerpo contra la gélida nieve. Sus gritos de dolor provocaron un enorme impacto: «¡No puedo, no puedo!».
Incapaz de moverse, las asistencias entraron pista y le trasladaron en helicóptero a un hospital. Allí, la esquiadora fue sometida a cuatro operaciones y después regresó a Estados Unidos la semana pasada, donde fue sometida a una cirugía de seis horas. «Ha sido todo un viaje y, por lejos, la lesión más extrema, dolorosa y desafiante que he enfrentado en toda mi vida, multiplicada por 100», afirmó Vonn, quien también confirmó que tomará aproximadamente un año para que todos los huesos sanen y luego decidirá si quiere volver a operarse y finalmente reparar su ligamento cruzado anterior.