Un tronío con guiños al campo y con la fuerza suficiente como para pelear por mantener el reinado. La Pirotecnia Turís regresó este miércoles a la avenida del Alcalde Vicente Quiles, un escenario que conoce bien y dejando un listón alto. La ganadora de los dos últimos concursos de mascletaes de las Fiestas de Elche protagonizó en la víspera de la Nit de l'Albà el cuarto disparo dentro del certamen manteniendo el máximo de pólvora, 150 kilos, un montante similar a la de la anterior competidora, Alto Palancia, apostando por un estilo puramente valenciano con arranque digital, cinco tramos de cuerpo y un terremoto como colofón que hizo vibrar a miles de ilicitanos y visitantes ansiosos de pasar un buen rato a 32 grados y con una humedad del 64%.
Un tronío con guiños al campo y con la fuerza suficiente como para pelear por mantener el reinado. La Pirotecnia Turís regresó este miércoles a la avenida del Alcalde Vicente Quiles, un escenario que conoce bien y dejando un listón alto. La ganadora de los dos últimos concursos de mascletaes de las Fiestas de Elche protagonizó en la víspera de la Nit de l'Albà el cuarto disparo dentro del certamen manteniendo el máximo de pólvora, 150 kilos, un montante similar a la de la anterior competidora, Alto Palancia, apostando por un estilo puramente valenciano con arranque digital, cinco tramos de cuerpo y un terremoto como colofón que hizo vibrar a miles de ilicitanos y visitantes ansiosos de pasar un buen rato a 32 grados y con una humedad del 64%.
La expectación volvió a acompañar al concurso en una jornada en la que Turís llegaba inevitablemente señalada como una de las firmas a batir, aunque como reconoció su responsable, Vicente Albarranch, la pirotecnia acumula ya dos victorias consecutivas en tierras ilicitanas y mantener semejante racha resulta cada vez más complicado, lo que añadía un punto de presión al montaje, que para nada defraudó.

Miles de personas pendientes del espectáculo pirotécnico de este 12 de agosto. / Áxel Álvarez
Tradición y precisiónEl espectáculo fue de menos a más combinando la tradición del equipo con la precisión que ofrecen los sistemas digitales. Al filo de las 14 horas una marea de vecinos se fue desplazando del racó gastronómico y los racós de los medios de comunicación como el de INFORMACIÓN, que estarán abiertos hasta el 14 de agosto, para ir cogiendo sitio en el Paseo de la Estación acompañados de abanicos y algún que otro paraguas como parasol. Desde allí miembros de la asociación histórico artística de Pobladores prendieron la mecha a la mascletá, que arrancó con cuatro principios y una entrada apoyada en efectos digitales que viajaron de un lado a otro del recinto acotado antes de adentrarse en el cuerpo principal. A partir de ahí vino una sucesión de efectos, como la bandera franjiverde elevando el "aplausómetro". El público se quedó embobado aprovechando que podían mirar al cielo con seguridad horas antes del eclipse solar.
El ritmo fue in crescendo, como debe ser, durante cerca de siete minutos de retruenos en el aire que hicieron las delicias de los asistentes que coreaban con gestos propios del ruido ensordecedor. Esta la fiesta de la pólvora no pudo terminar de mejor manera como manda la tradición: entonando el Aromas Ilicitanos con tres estampas únicas, desde las reinas y damas de todas las comisiones y las representantes de las Fiestas de agosto emocionadas por ese derroche de alegría hasta el aplauso infinito del público al equipo de pirotécnicos cuando terminaron la faena, o el alcalde, Pablo Ruz, animando entre botes de satisfacción a los ilicitanos que se encontraban en uno de los extremos.
Desde la pirotecnia apuntaban que el recinto les resulta «un poquito estrecho» y confesaron que siempre han tenido predilección por el entorno del Palacio de Altamira, aunque entienden las limitaciones por protección del patrimonio local.
El cambio de escenario que se aprobó hace años también ha transformado la manera de contemplar el espectáculo. En el actual emplazamiento, explicaba, buena parte del material queda situado en una cota superior mientras los espectadores permanecen abajo, algo que ofrece una perspectiva diferente, aunque también había grupos a ambos lados desde el puente del Ferrocarril y la estación de Renfe.

El público entregado felicitando a los pirotécnicos. / Áxel Álvarez
ReconocimientoAlbarranch quiso convertir el disparo en un reconocimiento a diferentes colectivos y personas con los que mantiene una vinculación especial y que, a su juicio, merecen una mayor presencia dentro de las fiestas ilicitanas. El responsable dedicó la mascletá a la Unió de Festers del Camp d'Elx, de la que reivindicó su papel en la celebración. «Creo que se lo merecen. Creo que deben tener más presencia aquí en la ciudad», manifestó. Y dentro de esa dedicatoria quiso detenerse especialmente en dos comisiones.

Las reinas y damas de las Fiestas de Elche entonan el Aromas Ilicitanos tras la mascletá / Áxel Álvarez
La primera fue la de Fiestas de Torrellano Bajo, con la que mantiene un vínculo reciente especialmente significativo después de haber tenido «el honor» de ejercer como pregonero este mismo año. La segunda, la Comisión de Fiestas de Puertas Tahúllas, que rindió un homenaje a la familia Albarranch por su relación con una de las grandes señas de identidad de las fiestas de agosto: la Palmera de la Virgen.
VotacionesSobre el sistema de votaciones, señaló que ello viene bien para evitar que seguidores de cada empresa participante puedan desplazarse expresamente para condicionar el resultado. «Estoy de acuerdo en que tenga que ser gente de Elche la que vote las fiestas de Elche», explicó.
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