El seísmo provocado por la decisión de LeBron James de unirse a los Philadelphia 76ers ya ha causado su particular efecto dominó, aunque esta vez a una escala algo menor. La franquicia de Pennsylvania, tras conocer la decisión de 'King James', se postulan en la actualidad como uno de los equipos a tener en cuenta en la lucha por el anillo después de varios fichajes en la agencia libre, incluyendo el bombazo que significó hacerse con una estrella del calibre de Jaylen Brown a cambio de Paul George.
El seísmo provocado por la decisión de LeBron James de unirse a los Philadelphia 76ers ya ha causado su particular efecto dominó, aunque esta vez a una escala algo menor. La franquicia de Pennsylvania, tras conocer la decisión de 'King James', se postulan en la actualidad como uno de los equipos a tener en cuenta en la lucha por el anillo después de varios fichajes en la agencia libre, incluyendo el bombazo que significó hacerse con una estrella del calibre de Jaylen Brown a cambio de Paul George.
Sin embargo, los Sixers siguen armándose hasta los dientes para conseguir una rotación más fiable, un aspecto que fue uno de los puntos débiles de Philadelphia el año pasado. Y es que tras firmar a Anfernee Simons (Bulls), Dean Wade (Cavaliers), Ariel Hukporti (Knicks) y al novato Labaron Philon, ahora Philly se ha puesto manos a la obra para seguir potenciando la rotación exterior.
KCP defendiendo a Doncic. Brandon Dill / Ap-LaPresseDe hecho, según ESPN, Philly ya ha perfilado un fichaje más. Se trata de Kentavious Caldwell-Pope, alero de perfil '3&D' de 33 años que recientemente ha acordado su desvinculación de los Memphis Grizzlies, que firmará por el mínimo (3,9 millones). KCP, antiguo socio de LeBron James en los L.A. Lakers que se coronaron campeones en la burbuja de 2020 en Orlando, volverá a juntar fuerzas con el alero de Ohio para intentar lograr un último anillo, aunque esta vez en Philadelphia y al lado de otras estrellas como Joel Embiid, Tyrese Maxey, Jaylen Brown y el joven bahameño V.J. Edgecombe.
Caldwell-Pope, tras ganar su segundo anillo con los Nuggets en 2023, viene de unas últimas temporadas discretas en Orlando y Memphis en cuanto a efectividad desde el perímetro, la cual ha disminuido con el paso de los años. Este último año en los Grizzlies, el alero tuvo que pasar por el quirófano para corregir una desalineación en el dedo meñique de la mano derecha, provocando su ausencia en 31 partidos. Antes de la lesión, promedió 8,4 puntos, 2,7 asistencias, 2,5 rebotes y 31,6% en triples en 21 minutos de juego, unas cifras que dejan el curso 2025-26 como uno de los peores de toda su carrera en la NBA.