Marzo de 2025. Siete individuos disfrazados de policías logran engañar a un hombre en el barrio de Guanarteme, en Las Palmas de Gran Canaria, introducirlo en un furgón y retenerlo durante horas en una nave industrial. Mediante todo tipo de amenazas y agresiones físicas, consiguieron que su víctima les transfiriera una elevada cantidad de dinero en forma de criptomonedas. Después, se dieron a la fuga y creyeron haber logrado salir indemnes del asalto.
Marzo de 2025. Siete individuos disfrazados de policías logran engañar a un hombre en el barrio de Guanarteme, en Las Palmas de Gran Canaria, introducirlo en un furgón y retenerlo durante horas en una nave industrial. Mediante todo tipo de amenazas y agresiones físicas, consiguieron que su víctima les transfiriera una elevada cantidad de dinero en forma de criptomonedas. Después, se dieron a la fuga y creyeron haber logrado salir indemnes del asalto.
Sin embargo, un año más tarde, la Policía Nacional ha logrado dar con sus paraderos. La denominada operación Kripto ha concluido con la detención de los presuntos responsables de los hechos, de los cuales dos ya descansan entre rejas mientras avanza la investigación judicial.
El caso ha estado rodeado de incógnitas, pues el único perjudicado fue advertido por sus secuestradores de las secuelas que podía sufrir si revelaba lo ocurrido. Pese a ello, los agentes han logrado reconstruir lo que supuestamente pasó esa noche.
Fingieron ser agentesEl episodio se remonta al 17 de marzo, entre las 21.00 y las 21.30 horas. Un grupo de individuos acudió hasta el aparcamiento privado de la vivienda de la víctima, situada en la zona de Guanarteme, a bordo de una furgoneta. Lograron acercarse a su objetivo sin levantar sospechas al fingir que eran agentes de policía.
Tras interceptar al varón, lo redujeron por la fuerza y lo introdujeron en el interior del vehículo, según se desprende de la investigación desarrollada por la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Jefatura Superior de Policía de Canarias. Después, lo trasladaron a una nave industrial, donde permaneció retenido durante varias horas.
Los atacantes abordaron al varón en la puerta de su casa y lo introdujeron en el interior de un furgón
En ese periodo de tiempo, empezó la pesadilla para este vecino de la capital. Sus secuestradores, de acuerdo con las pesquisas policiales, lo amenazaron y golpearon para obligarle a realizar una transferencia de criptomonedas por una cantidad elevada. Este método es cada vez más empleado por distintas organizaciones criminales porque les permite mover fondos y obtener ganancias sin dejar rastro de las operaciones.
Se desconoce, hasta el momento, la cuantía final que tuvo que pagar el retenido para intentar zafarse de su cautiverio. Además, los criminales le sustrajeron todo el dinero que llevaba en efectivo y diferentes objetos de valor.
Consecuencias por confesarLa víctima permaneció privada de libertad un tiempo más, hasta que sus captores decidieron abandonarla en el lugar. Pero, antes de marcharse, regresaron una vez más a la nave para alertarle de las consecuencias que podía sufrir si comunicaba lo sucedido a las autoridades.
A partir de estos hechos, los investigadores de la UDEV iniciaron las diligencias necesarias para tratar de determinar la identidad de las personas que habían participado en el secuestro. Las actuaciones permitieron, finalmente, localizar a los presuntos implicados y ponerlos a disposición judicial.
Tres secuestros en un mesEl suceso tuvo lugar en un mes de importante revuelo en la Isla después de que se produjesen otros dos raptos. El más mediático, la retención de una mujer y su hijo, de 19 años, que fueron sacados por la fuerza de una villa de lujo de El Salobre, en San Bartolomé de Tirajana. Se trataba de dos familiares de José el del Buque, que habían sido utilizados en un presunto ajuste de cuentas relacionado con el tráfico de drogas.
Días después, los agentes comenzaron a indagar en un segundo rapto, en esta ocasión en el barrio de Siete Palmas, después de que un testigo observase cómo introdujeron a un varón a la fuerza en un furgón blanco. Fuentes de la investigación niegan que ambos episodios estén relacionados.