La gran coalición alemana ha presentado un paquete reformista de más de 30 puntos, con las pensiones como medida estelar. Después de meses de anuncios frustrados, la iniciativa supone un balón de oxígeno para el canciller Merz, cuestionado por su pobre balance reformista. Hasta ahora.Alemania va a impulsar profundos cambios con el objetivo de devolverle el brío a su economía. La reforma de las pensiones es la clave de bóveda. Se prevé un progresivo aumento de la jubilación en proporción a la esperanza de vida, mejorando la sostenibilidad del sistema, que afronta la jubilación inmediata de la generación más populosa de alemanes. Pero la reforma no se queda aquí. Siguiendo el modelo sueco será obligatorio un plan de pensiones complementario. Ese dinero extra, si la bolsa acompaña, generará un aumento de ingresos para los jubilados. Y pondrá sus ahorros en circulación. Es lo que ha permitido que Suecia sea hoy el paraíso europeo para la creación de start-ups. En Bruselas se piensa que la idea podría permitir a Europa reducir su enorme brecha con EE. UU. en capitalización bursátil. No se trata solo de una reforma de las pensiones, sino de utilizar esa reforma como palanca para cambios más profundos. En Alemania, la manera de desbrozar el camino hacia el consenso ha sido encomendar las propuestas a una comisión de expertos. Logrado el objetivo, no es descartable que sus recomendaciones tengan mayor recorrido. Los países con la financiación de sus pensiones más amenazada, léase Francia, Italia, Portugal o España, ya saben por dónde les van a venir las presiones
La gran coalición alemana ha presentado un paquete reformista de más de 30 puntos, con las pensiones como medida estelar. Después de meses de anuncios frustrados, la iniciativa supone un balón de oxígeno para el canciller Merz, cuestionado por su pobre balance reformista. Hasta ahora.
Alemania va a impulsar profundos cambios con el objetivo de devolverle el brío a su economía. La reforma de las pensiones es la clave de bóveda. Se prevé un progresivo aumento de la jubilación en proporción a la esperanza de vida, mejorando la sostenibilidad del sistema, que afronta la jubilación inmediata de la generación más populosa de alemanes.
Pero la reforma no se queda aquí. Siguiendo el modelo sueco será obligatorio un plan de pensiones complementario. Ese dinero extra, si la bolsa acompaña, generará un aumento de ingresos para los jubilados. Y pondrá sus ahorros en circulación. Es lo que ha permitido que Suecia sea hoy el paraíso europeo para la creación de start-ups.
En Bruselas se piensa que la idea podría permitir a Europa reducir su enorme brecha con EE. UU. en capitalización bursátil. No se trata solo de una reforma de las pensiones, sino de utilizar esa reforma como palanca para cambios más profundos.
En Alemania, la manera de desbrozar el camino hacia el consenso ha sido encomendar las propuestas a una comisión de expertos. Logrado el objetivo, no es descartable que sus recomendaciones tengan mayor recorrido. Los países con la financiación de sus pensiones más amenazada, léase Francia, Italia, Portugal o España, ya saben por dónde les van a venir las presiones