La sobrina del rey Carlos III ha confirmado el nacimiento de su hija con una publicación en las redes sociales
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La crisis institucional de las hermanas York
La familia real británica suma un nuevo miembro. La princesa Eugenia de York y su marido, Jack Brooksbank, han dado la bienvenida a su tercer hijo, una niña nacida en Lisboa en un parto que se ha mantenido con la máxima discreción. La noticia ha sido confirmada oficialmente por el palacio de Buckingham, un gesto que vuelve a evidenciar el respaldo institucional a la hija del príncipe Andrés, pese a la situación de su padre tras los escándalos que han marcado los últimos años.
La Casa Real británica ha seguido el protocolo habitual para anunciar la llegada de un nuevo miembro de los Windsor. Aunque el nacimiento ya había trascendido en algunos medios portugueses e incluso había sido comentado en televisión, la confirmación oficial ha llegado a través de las redes sociales de la Corona y de la propia princesa Eugenia, que ya había comunicado su embarazo por esa misma vía.
Eugenia ha compartido un mensaje personal junto a una fotografía de la recién nacida tomada por Jack Brooksbank. "Jack y yo estamos emocionados de anunciar a la pequeña Brooksbank. Estamos completamente enamorados de nuestra niña", ha escrito la princesa.
La bebé, cuyo nombre todavía no se ha hecho público, se convierte en la hermana pequeña de August, de cinco años, y Ernest, de tres. También pasa a ser la quinta nieta del príncipe Andrés y Sarah Ferguson y el décimo sobrino nieto del rey Carlos III.
Con su nacimiento, la pequeña ocupa el decimoquinto lugar en la línea de sucesión al trono británico, situándose por detrás del príncipe Guillermo y sus tres hijos, del príncipe Harry y sus dos hijos, del príncipe Andrés y de la princesa Beatriz junto a sus dos hijas, Sienna y Athena.
El nacimiento en Portugal no ha sido casual. Eugenia y Jack Brooksbank pasan largas temporadas en ese país, donde establecieron una segunda residencia hace varios años debido a los compromisos profesionales del empresario. Allí disfrutan de una vida mucho más tranquila y alejada de la intensa atención mediática que suele rodear a los miembros de la familia real británica.
Desde hace tiempo, la princesa ha tratado de proteger al máximo la intimidad de sus hijos, evitando mostrar sus rostros por completo en las imágenes que comparte en redes sociales. Ahora queda por conocer el nombre elegido para la recién nacida y si, como ocurrió con sus hermanos mayores, incluirá algún homenaje a miembros de la familia.