Morales de Toro ya está inmerso en sus fiestas de San Roque, unas jornadas que van mucho más allá de una sucesión de actividades y que tienen en la calle, en las peñas y en el reencuentro con quienes regresan al pueblo uno de sus principales atractivos. El municipio afronta ahora sus días centrales con la mirada puesta en unas celebraciones que, como señala el alcalde, Luis Segovia, constituyen "la fiesta de verdad" de Morales de Toro.
Morales de Toro ya está inmerso en sus fiestas de San Roque, unas jornadas que van mucho más allá de una sucesión de actividades y que tienen en la calle, en las peñas y en el reencuentro con quienes regresan al pueblo uno de sus principales atractivos. El municipio afronta ahora sus días centrales con la mirada puesta en unas celebraciones que, como señala el alcalde, Luis Segovia, constituyen "la fiesta de verdad" de Morales de Toro.
La localidad mantiene alrededor de San Roque buena parte de las tradiciones que han dado identidad a sus fiestas. Los encierros por las calles, los almuerzos posteriores, los festejos taurinos, el desfile de peñas, las charangas y la gastronomía forman parte de una celebración en la que la participación vecinal tiene un papel protagonista. También las peñas mantienen su presencia como uno de los elementos más característicos, ocupando sus locales habituales, espacios en la zona de las bodegas, donde se concentra buena parte de su actividad durante estos días.

Concurso de quiebros en Morales de Toro en una edición pasada. | ARCHIVO
El viernes 14 llegará uno de los momentos más representativos de esa convivencia. La tradicional paella reunirá a vecinos y visitantes en el parque El Mulero y la respuesta ya está siendo multitudinaria, con alrededor de 400 tickets vendidos. Después, los Quintos del 26 protagonizarán el pregón y se colocarán los banderines de las peñas en los balcones del Ayuntamiento. Permanecerán allí durante las fiestas, hasta que el día 18 sean recogidos y guardados hasta el próximo año.
A partir de entonces, Morales de Toro se adentra en sus jornadas más tradicionales, con los festejos taurinos como grandes reclamos. Los encierros de los días 16 y 17 volverán a llevar a numerosos aficionados a las calles, acompañados por los habituales almuerzos, mientras que también habrá exhibición de cortes, saltos y quiebros y nuevos desenjaules. El domingo 16, día de San Roque, la jornada arrancará de madrugada con la chocolatada y continuará con la misa y procesión en honor al patrón San Roque, antes del primer encierro.

El alcalde de Toro, Luis Segovia. / Cedida
La fiesta también tiene un marcado componente gastronómico. A la paella se suma el tradicional toro guisado del día 18, elaborado por la Peña Gastronómica El Portón, una cita que cada año reúne a numerosas personas alrededor de la mesa y que pone el broche a unas jornadas donde comer, compartir y encontrarse forman parte de la celebración.
Segovia destaca precisamente esa capacidad de hacer unas fiestas para todos. "Tratamos de que haya para todo", explica, desde las propuestas infantiles y familiares hasta la música, las peñas y los festejos taurinos. Los primeros días ya han dejado juegos, castillos acuáticos, fiesta de la espuma, actividades vinculadas al vino y diferentes propuestas culturales, mientras que ahora toman protagonismo los actos centrales.
Y si algo convierte San Roque en una fiesta especialmente vinculada al reencuentro es el regreso de quienes un día tuvieron que marcharse. El alcalde recuerda que muchos vecinos emigraron durante los años 60 y que sus hijos y nietos continúan regresando. La invitación del primer edil está abierta a todos.