La actriz de ‘Muertos S.L.’ ha recordado en una entrevista el motivo por el que se burlaban de ella y cómo le ha dado la vuelta a la situación
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Bullying: así es el protocolo para l
Adriana Torrebejano atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera. La actriz catalana se ha consolidado como uno de los rostros más reconocibles de la televisión española gracias a sus trabajos en series como Machos alfa y Muertos S.L.. Sin embargo, detrás de su éxito profesional se esconde una infancia marcada por las burlas y el acoso escolar.
La intérprete, de 34 años, ha hablado abiertamente sobre aquella etapa en una entrevista concedida a la revista Lecturas. El motivo de las burlas era un rasgo físico que hoy considera una de sus principales señas de identidad: el característico lunar que tiene en la nariz.
Torrebejano reconoce que, como muchas otras mujeres, también ha pasado etapas de inseguridad respecto a su imagen. Con el paso de los años, sin embargo, ha aprendido a aceptar y valorar su aspecto. "He pasado por mis momentos, como todas las mujeres con inseguridades, pero he aprendido a quererme como soy", ha explicado.
La actriz también ha querido convertir su experiencia personal en un mensaje de apoyo para los más pequeños que puedan estar atravesando situaciones similares. "Si puedo ayudar a una niña o a un niño a sentirse bien consigo mismo, eso que me llevo", ha señalado.
Su temprana incorporación al mundo de la interpretación hizo que las burlas comenzaran también en el colegio. Torrebejano empezó a trabajar desde muy joven y compaginaba sus estudios con los rodajes, una situación que aumentó su exposición frente a sus compañeros.
"De pequeña sales en televisión, hay mucho bullying entre los niños. Yo iba al colegio y por las tardes me iba a rodar con Rosa María Sardá", ha recordado. A pesar de las críticas, tenía muy claro cuál era su objetivo: dedicarse a la interpretación. "Estaba construyendo mi sueño, lo tenía clarísimo desde bien pequeña y me daba igual que me dijeran los niños", ha asegurado.
Con los años, aquel lunar que fue motivo de comentarios y burlas se ha convertido precisamente en uno de los rasgos que más identifica a la actriz. Torrebejano lo reivindica ahora con orgullo y sin complejos: "Si se metían con mi lunar, ahí se iba a quedar porque es mío. Me encanta como está".
Una declaración con la que la intérprete demuestra que aquello que en la infancia pudo convertirse en una fuente de inseguridad hoy forma parte de su identidad y de la imagen que proyecta con naturalidad.