Hablar de conducción con alguien como Mario Cubo de María no es lo mismo que con una persona cualquiera. Su experiencia al volante, sumada a su faceta como profesor de conductores de mercancías y viajeros, le permite analizar la carretera desde una perspectiva mucho más amplia, donde no solo importa conducir, sino entender cómo se conduce en distintos contextos y países.Seguir leyendo....
Hablar de conducción con alguien como Mario Cubo de María no es lo mismo que con una persona cualquiera. Su experiencia al volante, sumada a su faceta como profesor de conductores de mercancías y viajeros, le permite analizar la carretera desde una perspectiva mucho más amplia, donde no solo importa conducir, sino entender cómo se conduce en distintos contextos y países.
Mario Cubo de María tiene 30 años de experiencia como camionero y en la actualidad se dedica a formar a futuros transportistas. Este experto ha aparecido en un episodio del pódcast 'Rutas de Éxito', un programa dedicado al sector del transporte, en el que ha respondido a varias preguntas.
Cubo rompe rápidamente uno de los tópicos más habituales del sector: la idea de que en España se conduce mal. Para él, la comparación internacional es clave para entender la realidad. "He conducido en México, en Cuba, en Italia… y el mejor país para conducir de los que he estado es España. No tenemos tan mal país, de verdad. Vete a Italia, vete a Nápoles o Sicilia… la tasa de muertos en carretera es malísima", explica el experto.
En España no se conduce malNo se trata, según él, de decir que todo funciona perfectamente, sino de poner en valor un sistema que, dentro de sus límites, ofrece unas condiciones de seguridad y orden superiores a muchos otros países. En ese sentido, su discurso no es tanto complaciente como comparativo: España no es perfecta, pero sí mejor de lo que se suele reconocer.
En la conversación, aparece la pregunta de cúal es la carretera favorita del experto, a lo que, sin dudarlo mucho, responde: "Una carretera mítica es la A-6". Una respuesta que refleja más la naturalidad de alguien acostumbrado a la carretera que la necesidad de elaborar un discurso técnico.
Paciencia: la clave de todoSin embargo, donde su perfil como formador se hace más evidente es en los consejos. Lejos de fórmulas complejas o recomendaciones técnicas, insiste en una idea básica que, según él, es la base de todo: "Paciencia, prudencia… y si no tienes paciencia, no conduzcas".
También deja espacio para la crítica, especialmente cuando se habla de normativa. Desde su experiencia, algunas decisiones no terminan de ajustarse a la realidad del conductor medio. Es el caso del permiso B1, que cuestiona abiertamente por su planteamiento: "Se ha creado una norma para ricos… ¿Quién le compra a un menor de edad un coche eléctrico que no pase de 100 km/h? Tendría que haberse hecho con motores térmicos limitados, como en las motos".
Normativa y contexto socialMás que una queja puntual, lo plantea como un ejemplo de la desconexión entre la regulación y el contexto social al que debería aplicarse. De esta manera, asegura que el B1 se ha diseñado solo para coches eléctricos, lo que lo hace menos accesible para la gente con pocos ingresos.
Al final, más allá de carreteras, normas o comparaciones internacionales, el mensaje que quiere transmitir el experto es claro: conducir no depende solo de la técnica o del vehículo, sino de la actitud. Y en ese terreno, Mario Cubo de María lo reduce a una palabra que repite todo el rato: paciencia, un elemento que puede salvar muchas vidas en la carretera.