La avenida de Fonteculler se prepara para vivir una profunda transformación urbana. Y es que el Concello de Culleredo ha proyectado una reforma integral con un presupuesto base de licitación de 827.000 euros, con IVA incluido, y un plazo de ejecución de seis meses. La actuación se extenderá a lo largo de 860 metros, desde la glorieta de la urbanización A Ría hasta la rotonda de la Policía Local, en la antigua AC-211.
La avenida de Fonteculler se prepara para vivir una profunda transformación urbana. Y es que el Concello de Culleredo ha proyectado una reforma integral con un presupuesto base de licitación de 827.000 euros, con IVA incluido, y un plazo de ejecución de seis meses. La actuación se extenderá a lo largo de 860 metros, desde la glorieta de la urbanización A Ría hasta la rotonda de la Policía Local, en la antigua AC-211.
La intervención busca reordenar la avenida en favor del peatón, por lo que la mayor partida presupuestaria se destinará a la renovación de firmes y pavimentos, seguida por las partidas dedicadas a servicios municipales y obras de urbanización.
El proyecto ha detectado tramos donde las aceras no alcanzan los dos metros de ancho, mientras que las plazas de estacionamiento presentan una anchura excesiva. Para corregir este desequilibrio, se redimensionarán las plazas de aparcamiento en puntos críticos, como la zona situada frente al hotel Crunia, para destinar los metros ganados al ensanche de las aceras.
La accesibilidad es otro de los pilares del diseño, por lo que eliminarán las barreras arquitectónicas existentes, reponiendo pavimentos y vados con suelo podotáctil, es decir, en relieve. Asimismo, se reservarán dos plazas de aparcamiento específicas para personas con movilidad reducida.
Remodelación de tres paradas de busEl plan incluye la remodelación de las tres paradas de autobús del tramo. Además de adaptar sus pavimentos a la normativa, se construirá una nueva base de 20 centímetros de hormigón para evitar deformaciones provocados por el peso de los vehículos.
La actuación incluye la instalación de un nuevo paso de peatones elevado de 4 metros de anchura en la Avenida Xoán Carlos I, además de reforzar la iluminación específica en los pasos no semaforizados. En el punto kilométrico 0+490 se sumará otro paso adaptado con dos señales dinámicas.
El proyecto cuenta con condicionantes específicos debido a que parte del trazado coincide con el Camino Inglés. Por ello, la elección de materiales, colores y vegetación se ha realizado bajo criterios de integración paisajística para evitar estridencias.
El aspecto de la avenida cambiará notablemente gracias a la sustitución de varias isletas de hormigón pintado por césped ornamental y a la creación de dos nuevas medianas verdes. En total, se plantarán 17 árboles de especies autóctonas, 80 arbustos y 456 plantas herbáceas.
Mobiliario urbano renovadoEl equipamiento urbano se renovará íntegramente con la colocación de 9 bancos de hormigón y madera, 13 papeleras, 12 alcorques y 143 metros de nueva barandilla metálica galvanizada, a los que se sumará el reacondicionamiento y repintado de casi un centenar de metros de la barandilla actual.
En el subsuelo se ejecutará una actuación crítica para la red de saneamiento. En la rúa Alcalde Electo Carballo se sustituirá un punto del entramado de aguas fecales que viene registrando problemas recurrentes de obstrucción. La canalización actual se reemplazará por un conducto de mayor diámetro y se construirán dos nuevos pozos de registro, al tiempo que se soterrarán los hidrantes de la red de agua para despejar el paso y se recolocarán los sumideros de pluviales.