¿Qué ocurriría si la luz que envuelve a 'Las meninas' comenzara a desaparecer? ¿Qué aspecto tendría la 'Pradera de San Isidro' de Goya bajo la extraña penumbra de un eclipse? El Museo Nacional del Prado ha decidido jugar con esas preguntas a las puertas de uno de los grandes acontecimientos astronómicos del verano. Con motivo del eclipse solar del próximo 12 de agosto, la institución ha creado 'El Prado a la luz del eclipse', un vídeo de alrededor de un minuto que somete algunas de sus pinturas más conocidas a una transformación inesperada: alterar digitalmente la luz con la que las contemplamos.
¿Qué ocurriría si la luz que envuelve a 'Las meninas' comenzara a desaparecer? ¿Qué aspecto tendría la 'Pradera de San Isidro' de Goya bajo la extraña penumbra de un eclipse? El Museo Nacional del Prado ha decidido jugar con esas preguntas a las puertas de uno de los grandes acontecimientos astronómicos del verano. Con motivo del eclipse solar del próximo 12 de agosto, la institución ha creado 'El Prado a la luz del eclipse', un vídeo de alrededor de un minuto que somete algunas de sus pinturas más conocidas a una transformación inesperada: alterar digitalmente la luz con la que las contemplamos.
El experimento convierte así un acontecimiento que tendrá lugar en el cielo en una reflexión sobre uno de los ingredientes fundamentales de la historia de la pintura: la luz. El recorrido reúne 11 obras de la colección del Prado. Velázquez aparece por partida doble con 'Las meninas' y 'La fragua de Vulcano', mientras que Goya está representado por 'El quitasol' y 'La pradera de San Isidro'. A ellas se suman 'La Vista', de Rubens y Jan Brueghel el Viejo; 'El embarco de santa Paula Romana', de Claudio de Lorena; y el célebre 'Autorretrato' de Alberto Durero.

'Las meninas' (1656), de Diego Velázquez, bajo la luz del eclipse. / MUSEO DEL PRADO
La selección continúa con 'La Canal de Mancorbo en los Picos de Europa', de Carlos de Haes; 'La rendición de Bailén', de José Casado del Alisal; 'El sueño de Jacob', de José de Ribera; y 'El nacimiento del Sol y el triunfo de Baco', de Corrado Giaquinto.
La elección permite comprobar hasta qué punto un cambio aparentemente tan sencillo como la iluminación puede alterar nuestra percepción de una composición. Paisajes abiertos, interiores, retratos y escenas mitológicas responden de manera distinta cuando la claridad habitual empieza a desvanecerse. En 'Las meninas', por ejemplo, ese juego resulta especialmente sugerente. La obra de Velázquez está construida sobre un sofisticado equilibrio de focos luminosos, zonas de penumbra y diferentes planos de profundidad.

'El embarco de santa Paula romana' (1640), de Claudio de Lorena. / MUSEO DEL PRADO
La propuesta combina inteligencia artificial, técnicas de creación digital e intervención gráfica. La producción, desarrollada por el estudio AMB Piensa, ha empleado herramientas capaces de generar profundidad, movimientos de cámara y variaciones progresivas de iluminación sobre las imágenes de los cuadros. El resultado no pretende sustituir la experiencia frente al cuadro ni reconstruir científicamente qué sucedería en cada una de esas escenas durante un eclipse. El fenómeno funciona, sobre todo, como un recurso visual para plantear una cuestión mucho más ligada a la pintura: hasta qué punto vemos una obra de una manera u otra dependiendo de la luz que la rodea.
Fuente: El Periódico de España