Submarinistas y forenses simbolizan la parte más ingrata del operativo de emergencia, que lleva recogidos 82 cuerpos sólo en la orilla española
15/08/2026 a las 00:01h.
Era apenas un bebé, no tendría más de dos meses, flotando en un patito de goma que arrastraba su familia, rodeado de toda una muchedumbre ... que luchaba por llegar a la orilla española. Un sálvese quien pueda, vamos. En ese momento sólo piensas en coger a esa criatura porque da pánico de sólo pensar que se precipite al agua, que le pierdas de vista». David Fuertes, 42 años, es guardia civil del GEAS, el Grupo de Especialistas de Actividades Subacuáticas. El 30 de julio, el día que la marea humana procedente de Marruecos se abrió paso hasta el corazón de Ceuta, él fue enviado a la frontera del Tarajal sin sospechar que iba a enfrentar el momento más dramático de su carrera. Al principio eran dos submarinistas, luego se les sumaron David y un compañero llegados en la zodiac, y cuando la situación se desbocó, se pusieron los trajes de neopreno y se lanzaron al mar con una sola consigna: salvar vidas, por muy caras que estén.