Las municipales de 2027 servirán para ver la consistencia de Aliança Catalana, que según las encuestas supera a Junts
«Lo que anhelábamos era, por encima de todo, este micrófono. El altavoz que nos permitirá decirles que la era de la corrección política y ... del pensamiento único se ha acabado». Hace dos años que Sílvia Orriols irrumpió en el Parlamento catalán como líder de Aliança Catalana (AC) con estas palabras. Eran apenas dos diputadas, pero se abría con ellas una brecha hasta ahora inédita en la política catalana, con una formación de extrema derecha independentista que se presenta como abiertamente islamófoba y que, dos años después, arrasa en las encuestas.