Algunos agricultores han sorteado las elevadas temperaturas sostenidas con los sistemas de aspersión contra las heladas
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La campaña de la pera conference, la variedad más extendida en Catalunya con un 40% del total de la producción, ha comenzado este lunes en varios puntos de las comarcas de Lleida. Arranca con unas condiciones marcadas por el fuerte calor de este verano, que ha situado el termómetro por encima de los 36 grados durante muchas semanas, lo que ha provocado un estrés en los árboles que en algunas fincas ha derivado en pérdidas de hasta el 80% de la producción.
El responsable del sector de vegetales de Unió de Pagesos, Jaume Gardeñes, ha apuntado que esta casuística se da al 60% de las fincas. Algunos campesinos han optado por poner en marcha los sistemas de aspersión antihelada para mitigar los efectos del calor.
Gardeñes ha explicado que la pera conference es una variedad que “no es originaria de este territorio”; proviene de países de norte de Europa, más húmedos y con temperaturas más bajas, por lo que le cuesta soportar veranos tan calurosos como el que vive Cataluña. El estrés que el calor ha provocado en los árboles se ha traducido en que en algunas fincas, las peras tengan de 5 a 8 milímetros menos que otros años. Paralelamente, durante el cuajado de la flor también hubo una importante pérdida de producción, según Gardeñes. En más del 60% de las fincas de esta variedad habrá una bajada estimada de la producción entre un 40 y un 80% por lo que muchas podrían quedarse “muy por debajo” de los 8.000 kilos por hectárea.
Ante esta situación, algunos agricultores han hecho “pruebas” para tratar de esquivar las elevadas temperaturas. Las fincas que disponen de un sistema de aspersión antihelada, que son de alrededor de un 8% del total, lo han puesto en marcha en momentos puntuales para favorecer una bajada de la temperatura y aumentar la humedad. Sin embargo, Gardeñes lamenta que sea un volumen muy inferior de fincas y por eso ya han realizado varias reuniones con el Departamento de Agricultura para pedir un plan de reconversión varietal. La conference pide mucha humedad y ante el cambio climático el sector apuesta por orientarse hacia otras producciones que mejor soporten el calor.
En cuanto a los precios, Gardeñes confía en que se pagará entre un euro y un euro veinte el kilo. Si fuera por debajo de esa cifra, no se sufragarían los costes de producción.