El Ayuntamiento reparte 45 dispositivos entre empleados que trabajan en la calle
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La Paeria de Lleida ha iniciado una prueba piloto con el reparto de 45 pulseras inteligentes para prevenir los golpes de calor entre trabajadores municipales que trabajan al aire libre.
Los dispositivos, destinados inicialmente a la brigada de obras, el cementerio, el Centro de Acogida de Animales de Compañía (CAAC) y los vigilantes de mercados, alertan cuando la temperatura corporal supera los 37,8 grados o la temperatura ambiental alcanza los 42 grados para que los operarios interrumpan la actividad, busquen una zona de sombra y se hidraten.
La alcaldesa accidental, Carme Valls, ha remarcado que se trata de una herramienta complementaria a los protocolos de prevención ya existentes y que, si la prueba piloto da buenos resultados, se extenderá a otros colectivos municipales.
La iniciativa pretende reforzar la protección de los trabajadores frente a los episodios de calor intenso. Las pulseras son recargables, tienen una vida útil de hasta 400 ciclos de carga, realizan una lectura automática cada 90 segundos y tienen un coste aproximado de 65 euros por unidad.
Cuando detectan una temperatura corporal superior a los 37,8 grados, los dispositivos emiten una alerta luminosa, acústica y por vibración para que el trabajador detenga la actividad, busque una zona de sombra, se hidraten y descanse. También incorpora un aviso luminoso cuando la temperatura ambiental supera los 42 grados.
”Lo que queremos es complementar aquellas medidas que ya están presentes para vigilar el calor y reforzar la protección de los trabajadores”, ha afirmado Valls.
La alcaldesa accidental ha explicado que la prueba piloto servirá también para recoger la experiencia de los trabajadores y decidir si el sistema se amplía a otros colectivos municipales que desarrollan su trabajo en el exterior, como monitores deportivos o la Guardia Urbana.
El trabajador de la brigada de obras, Rafa Ruiz, ha valorado positivamente la iniciativa y ha explicado que a menudo “la voluntad de terminar un trabajo” hace que los operarios alarguen la jornada bajo el sol. “Cuando hay mucho sol y hace mucho calor, si te avisan a tiempo, mejor parar”, aseveró.
207 temporeros sin techo en pabellones de Fira de LleidaEn cuanto al dispositivo de alojamiento para temporeros sin techo en Fira de Lleida, Valls ha explicado que la noche del martes al miércoles 123 personas han dormido en el pabellón 4, que abrió el lunes con 160 plazas, y que otras 84 lo han hecho en el 3, que ofrece 100 plazas más.
La alcaldesa accidental ha asegurado que la ampliación del recurso “ha sido bien aceptado por todos” y que permite dar respuesta a la problemática de las personas que hasta ahora dormían en la calle.
Valls añadió que este año hace falta menos mano de obra para la campaña agraria y se mostró convencida de que la ocupación de los pabellones se reducirá a medida que las personas sean contratadas o abandonen la ciudad ante la falta de trabajo.