A día de hoy son muchas las personas que señalan las diferencias entre las generaciones más jóvenes y las personas mayores. Ya sea por la capacidad de obtener ingresos, emanciparse o simplemente el estilo de vida de cada uno.
A día de hoy son muchas las personas que señalan las diferencias entre las generaciones más jóvenes y las personas mayores. Ya sea por la capacidad de obtener ingresos, emanciparse o simplemente el estilo de vida de cada uno.
En este sentido, el experto Gonzalo Bernardos, durante su intervención en 'laSexta Xplica', ha reflexionado acerca de algunos puntos clave que diferencian a los jóvenes de los mayores, sobre todo en lo que se refiere a gestionar los ingresos y ahorrar.
Cuando hablamos del ahorro en los jóvenes, Bernardos asegura que muchas veces el estilo de vida no es compatible con objetivos de ahorro a largo plazo, como sería la compra de una vivienda.
"El chaval que quiere ahorrar para comprar una vivienda se hace tres vacaciones, come de buen restaurante dos o tres veces y fines de semana fantásticos" sostiene.
De este modo, el economista observa un desequilibrio entre la intención de ahorrar y el estilo de vida que tienen algunas personas jóvenes. "Ahorrar cuesta esfuerzo y uno no puede pegarse la vida padre y ahorrar a la vez", admite el experto.
Otro punto clave que menciona es la pérdida de sacrificio en unas generaciones frente a otras. En este caso, asegura que en el pasado existía una mayor planificación para lograr proyectos de vida.
Además, en los años 80 y 90 el estilo de vida era más relajado, donde no había tanto margen para hacer viajes o presentar hábitos de consumo elevados. "En este país le pasa a la gente mayor, que no gasta. Porque aunque no tiene futuro, cree que va a vivir como Matusalén",
En el lado contrario, el consumo de los jóvenes sería más caótico. "Y, en cambio, a la gente joven le pasa todo lo contrario. Tiene futuro, pero gasta como si no hubiera ninguno", concluye.
Fuente: El Periódico