En la última jornada de la cumbre de la OTAN, la Inteligencia de EE UU detectó un arma portátil y que agentes persas seguían los pasos del líder republicano
12/08/2026 Actualizado a las 21:46h.
Todo fue tan extraño que parece una superproducción de Hollywood. La participación de Donald Trump en la cumbre de Ankara del pasado julio se desarrollaba ... a la perfección, pese a que el Pentágono y el Servicio Secreto temían la cercanía de Irán y la temible efervescencia derivada de la guerra contra la república islámica. El último día, mientras el presidente de EE UU, asistía a la reunión final, su equipo de seguridad recibió múltiples informes de las agencias de Inteligencia.