Restauradora de profesión y directora por convicción, Mercedes Corbacho defiende un museo abierto a la sociedad y reivindica el legado del pintor que ha marcado su vida
Uno de los mejores museos de pintura de la provincia de Cádiz está en La Línea
Mercedes Corbacho Rodríguez (La Línea de la Concepción, 1973) lleva casi tres décadas restaurando, estudiando y difundiendo la obra de José Cruz Herrera. Primero lo conoció a través de los relatos de su padre; después, cuadro a cuadro, terminó convirtiéndolo en una parte esencial de su vida. La directora del Museo Cruz Herrera habla de vocación, memoria, familia y de un artista al que considera mucho más que un referente.
Pregunta.Lleva casi treinta años restaurando y conviviendo con la obra de José Cruz Herrera. ¿En qué momento dejó de ser “el pintor” para convertirse en alguien casi de la familia?
Respuesta.Fue un proceso natural. Después de tantos años restaurando, estudiando y conviviendo con su obra, dejó de ser únicamente un gran pintor. Empecé a reconocer sus gustos, su manera de mirar y esos pequeños detalles que hacen inconfundible una pincelada suya. Además, siempre estuvo presente en mi vida. Mi padre me enseñó a admirarlo desde niña y me llevaba al antiguo museo. Y en casa de mi abuela había un cuadro suyo, Viva Corbacho, que regaló a mi tío, el torero Carlos Corbacho. Con el tiempo, cuidar su legado ha hecho que sienta a Cruz Herrera como parte de mi propia historia.
P.Si pudiera hacerle una sola pregunta, ¿cuál sería?
R.Le preguntaría si era consciente de que, con su pintura, estaba dejando una parte tan profunda de sí mismo para las generaciones futuras. Me gustaría saber qué sentía cuando pintaba y qué buscaba realmente en cada rostro o paisaje. Sus cuadros sugieren mucho, pero nunca terminan de decirlo todo.
'Lluvia en Marrakech', una de las obras predilectas de Mercedes Corbacho por su atmósfera y su magistral tratamiento de la luz y la lluvia.
/ Cruz Herrera
P.¿Qué obra de arte le emociona siempre, aunque la haya visto cien veces?
R.Lluvia en Marrakech, de José Cruz Herrera. Nunca deja de emocionarme. La atmósfera, la lluvia, la profundidad y la sensibilidad hacen que casi puedas entrar en la escena. Además, rompe las reglas pictóricas difuminando el primer plano y reforzando el fondo, pero a él le funciona de maravilla. Ahí está su magia.
Como restauradora, también sé que hay huellas que no se borran; simplemente pasan a formar parte de quienes somos
P.Restaurar consiste en devolver la vida a una obra. Si pudiera restaurar algo de su propia vida, ¿qué retocaría?
R.Intentaría conservar un poco más de tiempo junto a mis padres. Fueron mis grandes referentes y siguen presentes en muchas de mis decisiones. Todo lo que recibí de ellos intento transmitirlo ahora, junto a mi marido, a nuestros hijos: respeto, empatía, esfuerzo y amor. Como restauradora, también sé que hay huellas que no se borran; simplemente pasan a formar parte de quienes somos.
P.¿Qué le ha enseñado esta década al frente del museo?
R.Que un museo puede ser mucho más que un lugar donde se conservan obras. Puede ser un espacio de encuentro, aprendizaje, emoción e identidad compartida. También he aprendido que los proyectos culturales se construyen con constancia, ilusión y un equipo comprometido. Y que cuidar el legado de Cruz Herrera es también cuidar una parte importante de la memoria de La Línea.
P.¿Alguna vez ha sentido que predicaba en el desierto defendiendo a Cruz Herrera?
R.Sí, en algunos momentos. Dar visibilidad a un artista que no ocupaba el lugar que merecía exigía mucha perseverancia. Pero nunca pensé que fuera un esfuerzo inútil. Hoy, cuando veo el interés que despierta su obra y el vínculo que tantas personas han creado con ella, siento que aquel trabajo constante ha dado sus frutos.
P.¿Cuál ha sido la mayor locura que ha hecho por el museo?
R.La mayor todavía está por venir. Hay una gran idea que aún no puedo desvelar porque no quiero crear expectativas si finalmente no puede hacerse realidad. Solo espero que, cuando llegue, haga que muchas personas miren el museo con nuevos ojos.
No hace falta saber de arte para entrar en un museo; basta con tener curiosidad y dejarse sorprender
P.Si tuviera que convencer a un adolescente de visitar un museo, ¿qué le diría?
R.Que un museo no es un lugar aburrido lleno de cosas antiguas. Es un espacio donde puedes viajar sin moverte, descubrir historias y encontrar obras que quizá hablen de ti sin esperarlo. No hace falta saber de arte: basta con tener curiosidad y dejarse sorprender.
'Viva Corbacho', el retrato que José Cruz Herrera regaló al torero Carlos Corbacho y que Mercedes recuerda desde su infancia en casa de su abuela.
/ Cruz Herrera
P.¿Qué cuadro de Cruz Herrera siente más suyo, aunque no le pertenezca?
R.Viva Corbacho. Lo veía de pequeña en casa de mi abuela y está unido a mi familia y a mi infancia. Siempre bromeaba con mi tío diciendo que podían cambiarle el título por Viva Mercedes Corbacho. Es un cuadro que forma parte de mi memoria.
Restaurar te enseña a mirar despacio y a no quedarte solo con la superficie
P.Después de tantos años observando cuadros, ¿también observa mejor a las personas?
R.Creo que sí. Restaurar te enseña a mirar despacio y a no quedarte en la superficie. Igual que una pintura tiene capas y cicatrices, las personas también. He aprendido a escuchar lo que se dice y lo que no se dice, y a comprender antes de juzgar.
P.¿Qué pequeña manía sorprendería a quienes solo la conocen como directora del museo?
R.Tengo auténtica obsesión por el orden. Necesito que todo encaje y esté en su sitio. A veces organizo las cosas mentalmente como si fueran piezas de Tetris. Supongo que tiene mucho que ver con mi profesión.
P.Si mañana tuviera que cambiar de profesión, ¿qué elegiría?
R.Me costaría muchísimo porque ser restauradora forma parte de mí. Pero me encantaría tener una librería infantil, toda de madera, donde contar historias y despertar el gusto por la lectura. También me gustaría ilustrar cuentos infantiles. Sería otra forma de seguir trabajando con la belleza y la imaginación.
| # | Наименование новости | Тональность | Информативность | Дата публикации |
|---|---|---|---|---|
| 1 | Murillo se pone guapo en el Museo de Cádiz | 2 | 6 | 08-07-2026 |
| 2 | El museo de Baelo Claudia reabre el próximo martes | 0 | 8.49 | 26-07-2026 |
| 3 | Guadalhorce cultural group hosts collaborative exhibition | 0 | 13.18 | 17-04-2026 |
| 4 | Juan Varea expone sus pinturas en Cervera | 0 | 10 | 07-07-2026 |
| 5 | Así luce la nueva entrada a Consultas de Pediatría del Hospital de Puerto Real | 0 | 4.19 | 14-08-2026 |
| 6 | El blanqueño que se codea con Miró, Picasso y Dalí | 5 | 7 | 03-07-2026 |
| 7 | Diputación de Huelva anuncia el inicio de la restauración de La Rábida junto a la Fundación Cajasol y Caja Rural del Sur | 0 | 5.1 | 03-08-2026 |
| 8 | Los Cristobitas despiden su 35ª edición en El Puerto con Caperucita Roja | 0 | 5.71 | 14-08-2026 |
| 9 | El Gobierno da el primer paso para que el puente Carranza pase a llamarse Rafael Alberti | 0 | 5 | 30-06-2026 |