El Ministerio defiende que las 41 unidades Civia que se incorporan a las Cercanías valencianas han sido completamente modernizadas y permitirán aumentar la capacidad de transporte
La llegada a València de 41 trenes Civia de la Serie 465 anunciada por el Ministerio de Transportes para reforzar las Cercanías ha provocado ya las primeras críticas políticas. PP y Compromís han cuestionado que el Gobierno presente como una modernización de la red valenciana la incorporación de unas unidades que llevan años prestando servicio, fundamentalmente en Madrid, y que en algunos casos acumulan hasta 23 años desde su entrada en funcionamiento.
Compromís ha cargado contra el ministro de Transportes, Óscar Puente, con un mensaje en redes sociales en el que resume su posición con ironía: “Los trenes que Madrid desecha, presentados como regalo a València. Qué generoso es el centralismo cuando reparte lo que ya no quiere, Ministro”. La formación valencianista añade que “el transporte público es un derecho” y que “garantizarlo no es una obra de caridad”.
Más contundente todavía se ha mostrado el PP. El portavoz de Transportes e Infraestructuras del Grupo Popular en Les Corts, Joserra González de Zárate, ha denunciado que el Gobierno pretende presentar “como una solución al grave problema de las Cercanías valencianas el simple reacondicionamiento de trenes con más de 20 años de antigüedad”.
González de Zárate ha calificado de “vergüenza” que trenes “que han sido fabricados aquí y que llevan un importante rodaje a sus espaldas” pasen ahora por “chapa y pintura” para ser presentados como la gran solución para los miles de valencianos que sufren retrasos, averías y cancelaciones. “Mientras la Comunitat está fabricando trenes nuevos, solo recibimos vagones viejos”, ha afirmado, para acusar a Puente de formar parte de un Gobierno que “no deja de maltratar a los valencianos”.
El PP considera que el anuncio del Ministerio es apenas “un parche” ante un problema que necesita una solución integralEl dirigente popular considera que el anuncio del Ministerio es apenas “un parche” ante un problema que necesita una solución integral. Reclama así un verdadero Plan de Cercanías que modernice la red, mejore las frecuencias y garantice la puntualidad. “Los valencianos no necesitan más anuncios ni más fotografías del ministro. Necesitan trenes que funcionen, infraestructuras que se ejecuten y frecuencias que permitan llegar a tiempo al trabajo, a la universidad o a casa”, ha señalado.
El debate tiene, sin embargo, una segunda cara. El Ministerio de Transportes defiende que no se trata simplemente de trasladar trenes viejos de una comunidad a otra, sino de incorporar unidades que han sido completamente modernizadas y adecuadas antes de su llegada a València. Y recuerda que la vida útil de estos trenes es larga.
Los datos explican el origen de la polémica. Los Civia de la Serie 465 comenzaron a operar entre 2003 y 2012. Por tanto, las unidades que ahora se incorporarán a las Cercanías valencianas tienen entre 14 y 23 años. No son trenes de nueva fabricación, sino unidades que ya han prestado servicio en otras redes, especialmente la de Madrid, y que han sido reacondicionadas para su nuevo destino.
La apuesta del Ministerio se justifica, sobre todo, por su mayor capacidad. Los Civia 465 están formados por cinco coches y pueden transportar hasta 748 viajeros, frente a las 549 plazas de los trenes que actualmente prestan servicio en las líneas valencianas, integradas por 34 unidades de la Serie 447 y siete de la Serie 464.
La apuesta del Ministerio se justifica, sobre todo, por su mayor capacidadEl modelo Civia comenzó a desarrollarse alrededor del año 2000 precisamente para responder al crecimiento de la demanda en las grandes áreas metropolitanas. De las 170 unidades construidas, alrededor de 112 circulan actualmente por Madrid, según los datos de Renfe. Una parte de esa flota cambiará ahora de destino para reforzar las líneas C1, entre València y Gandia; C2, entre València, Xàtiva y Moixent; y C6, entre València y Castelló.
El Ministerio sostiene que las unidades han sido sometidas antes del traslado a una puesta a punto, con actuaciones dirigidas principalmente a mejorar el confort y los equipamientos para los viajeros. La incorporación será progresiva: Renfe prevé que 22 trenes estén ya en servicio en València al cierre de este año y que los 19 restantes lleguen durante 2027.
El presidente de la Diputación de Valencia, Vicent Mompó, también ha criticado en un mensaje en la red social X a Puente: “En la Comunitat Valenciana no queremos las sobras de nadie. Queremos un servicio digno, moderno y a la altura de lo que merecemos”. “El PSOE vuelve a burlarse de las valencianas y de los valencianos” añade en el mensaje.