La vigilancia de la Generalitat sobre el litoral de la provincia de Alicante ha permitido reducir el impacto de las embarcaciones sobre las praderas de posidonia, uno de los ecosistemas marinos más sensibles del Mediterráneo. Así lo asegura la Generalitat Valenciana, que apunta que la náutica recreativa concentra el 83 % de las embarcaciones observadas por los equipos de vigilancia, con especial incidencia en la Marina Alta y otros puntos de la costa de Alicante.
La vigilancia de la Generalitat sobre el litoral de la provincia de Alicante ha permitido reducir el impacto de las embarcaciones sobre las praderas de posidonia, uno de los ecosistemas marinos más sensibles del Mediterráneo. Así lo asegura la Generalitat Valenciana, que apunta que la náutica recreativa concentra el 83 % de las embarcaciones observadas por los equipos de vigilancia, con especial incidencia en la Marina Alta y otros puntos de la costa de Alicante.
El vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, ha destacado durante una visita entre Dénia y Xàbia, en el entorno de la Reserva Natural de Fondo Marino del Cabo de San Antonio, el trabajo de los equipos especializados de la Generalitat para proteger estos espacios y fomentar un uso responsable del litoral.
Durante 2025, los equipos del Servicio de Vigilancia Marina informaron a los patrones de 1.184 embarcaciones que se encontraban fondeadas sobre praderas de posidonia oceánica y les instaron a abandonar las zonas protegidas. En lo que llevamos de 2026 ya se han superado los 500 avisos, aunque la Generalitat considera positiva la disminución de los registros.

Una embarcación de vigilancia en aguas de Dénia / INFORMACIÓN
Seis bases operativasEl Servicio de Vigilancia Marina desarrolla tareas de vigilancia, divulgación ambiental, generación de información técnica y apoyo a la protección del medio marino desde seis bases operativas distribuidas por la Comunitat Valenciana: Oropesa del Mar, El Perelló, Dénia, Moraira, El Campello y Torrevieja. La Generalitat ha destacado además la reciente renovación del convenio con Dénia.
Martínez Mus ha señalado que el refuerzo del servicio se está traduciendo en un menor impacto de las embarcaciones y ha defendido la necesidad de combinar vigilancia, divulgación y colaboración con los usuarios del litoral para garantizar la conservación de ecosistemas especialmente frágiles.
Veinte años de guardacostasEl acto también ha servido para conmemorar el 20 aniversario del servicio de Guardacostas de Espacios Naturales Protegidos con base en Dénia, que comenzó a funcionar en 2006 para reforzar la vigilancia y conservación de la Reserva Natural Marina del Cap de Sant Antoni.
Con el paso de los años, su ámbito de actuación se amplió a otros espacios protegidos del litoral de la Comunidad Valenciana. Actualmente presta apoyo a la gestión y conservación de la Reserva Natural Marina del Cap de Sant Antoni, el Parque Natural de la Serra Gelada y la Reserva Natural Marina de Irta.
Este dispositivo complementa las labores específicas de vigilancia de la posidonia y desarrolla otras actuaciones relacionadas con la protección de la fauna, el control de la velocidad de las embarcaciones y la comprobación de que no circulen motos de agua en zonas prohibidas.
EmergenciasEn sus dos décadas de actividad, los profesionales del servicio han realizado más de 300 intervenciones relacionadas con emergencias marítimas, rescates e incidentes en el litoral valenciano.
El conseller ha puesto en valor la labor de los profesionales y la cooperación entre administraciones, entidades científicas, cuerpos de seguridad y trabajadores del sector marítimo para preservar el patrimonio natural de la Comunitat Valenciana.
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