Al igual que ocurrió en la mañana del jueves, la playa de El Trampolín, en Ceuta, se ha vuelto a despertar con un fuerto despliegue policial para tratar nuevamente de desalojar el enclave, después de que en la tarde de ayer regresaran varios cientos de migrantes y hubiera que paralizar el dispositivo de limpieza. Sin embargo, el operativo de este viernes no buscaba trasladar a todas estas personas a alguno de los recursos temporales de acogida que comenzaron a funcionar el jueves, sino limpiar la playa y quitar las estructuras hechas palos, cartes y sábanas que cobijaban a los migrantes. Una vez hecho, los policías han levantado el cordón policial que habían hecho tras el desalojo de primera hora de la mañana, y varios centenares de personas han vuelto a instalarse en el enclave.
Al igual que ocurrió en la mañana del jueves, la playa de El Trampolín, en Ceuta, se ha vuelto a despertar con un fuerto despliegue policial para tratar nuevamente de desalojar el enclave, después de que en la tarde de ayer regresaran varios cientos de migrantes y hubiera que paralizar el dispositivo de limpieza. Sin embargo, el operativo de este viernes no buscaba trasladar a todas estas personas a alguno de los recursos temporales de acogida que comenzaron a funcionar el jueves, sino limpiar la playa y quitar las estructuras hechas palos, cartes y sábanas que cobijaban a los migrantes. Una vez hecho, los policías han levantado el cordón policial que habían hecho tras el desalojo de primera hora de la mañana, y varios centenares de personas han vuelto a instalarse en el enclave.