La apuesta de Mediaset con Carlos Lozano no está resultando tan atractiva para el público como se esperaba. La influencer se teme lo peor
En Telecinco
Llegó a “Amor ¡o lo que surja!” con toda la ilusión del mundo, es la vuelta de Anabel Pantoja como colaboradora de un programa televisivo tras mucho tiempo ausente de los platós. Pero sus expectativas se están viendo frenadas por la baja audiencia del espacio. La última estadística le concede apenas un 6,8 por ciento de share en las tardes de Telecinco, lo que supone el peor estreno de la temporada de la cadena.
La sobrina de Isabel Pantoja tampoco aporta gran rendimiento en este dating show, por lo menos eso es lo que consideran muchos espectadores. Habla poco y esgrime escasos argumentos. Desde luego, se esperaba más de la pantojita chica, que regresó como el gran fichaje del programa y no está cumpliendo al cien por cien lo que se esperaba de ella.
Una fuente cercana a la influencer nos desvela que “Anabel se muestra muy preocupada por las bajas audiencias, se siente muy a gusto en ese plató y se lo pasa muy bien. Espera que la cadena mantenga el espacio el tiempo suficiente para que se asiente en la programación, porque está convencida de que poco a poco irán mejorando las cifras.”
Por otro lado, lo que más le duele es el cisma entre su pareja sentimental. David, y su madre Merchi. Los dos están muy distanciados y Anabel no consigue que limen asperezas. También le preocupa su situación en el proceso de posible reconciliación entre su prima Isa y su tía Isabel. Se ve entre la espada y la pared. Hace unos días asistía a la fiesta de cumpleaños del hijo de Isa, un acto en el que no apareció la tonadillera. Y teme que su mediática Tita le reproche que preste más atención a su hija que a ella.