Convirtió la plaza de toros de Illumbe en la fiesta que prometía con sus fans y amigos más cercanos, que disfrutaron coreando cada canción
Iker Elduayen
San Sebastián
01/08/2026 Actualizado a las 10:08h.
Iba a pasar y pasó. Lo de anoche en Illumbe tenía mucho de examen, pero bastaron unos pocos segundos para que el escepticismo saltara por ... los aires. Quienes llevan casi tres décadas siguiendo a La Oreja de Van Gogh, desde sus primeras maquetas, saben que el público donostiarra es exigente, que no regala nada. La nostalgia vende entradas, sí, pero si en el escenario no hay verdad todo se desmorona. Y anoche hubo de todo menos cartón piedra.