Los gobiernos de Europa no tienen otra alternativa que gastar ingentes cantidades de dinero para adaptarse a los efectos del cambio climático en curso si no quieren hacer frente a consecuencias todavía más desastrosas en los próximos años. En concreto, deberían invertir más del doble de dinero del que actualmente destinan a este fin, según declaraciones efectuadas por el comisario responsable del clima de la UE, Wopke Hoekstra.Seguir leyendo....
Los gobiernos de Europa no tienen otra alternativa que gastar ingentes cantidades de dinero para adaptarse a los efectos del cambio climático en curso si no quieren hacer frente a consecuencias todavía más desastrosas en los próximos años. En concreto, deberían invertir más del doble de dinero del que actualmente destinan a este fin, según declaraciones efectuadas por el comisario responsable del clima de la UE, Wopke Hoekstra.
Las sucesivas olas de calor, el empeoramiento de la sequía y los devastadores incendios forestales han causado enormes daños en los últimos meses, y algunos economistas estiman que las pérdidas anularán el modesto crecimiento del PIB de la UE previsto para 2026.
Los impactos de este año coinciden con las previsiones. La Comisión Europea estima que los desastres relacionados con el clima ya suponen una reducción del 1 % del PIB del bloque, cifra que aumentará al 2,3 % en 2050 y al 7 % a finales de siglo. Las aseguradoras advierten de que las pérdidas acumuladas del PIB en los países de la UE más expuestos podrían alcanzar hasta el 7 % entre este año y 2030.
El comisario europeo de Clima, Wopke Hoekstra, en declaraciones efectuadas al portal Político, advierte de que, para evitar que los costes se disparen aún más, los gobiernos europeos deben empezar a invertir grandes sumas en medidas de adaptación para proteger a sus países del cambio climático. «Creo que ya hemos tenido suficientes pruebas de la realidad como para saber que el gasto en adaptación no es un lujo», declaró en una entrevista.

Inundaciones en España / faro de vigo
«Es una necesidad imperiosa», añadió. «Pongámonos manos a la obra, y esto tendrá repercusiones en el presupuesto europeo, en los presupuestos nacionales… pero la realidad es que, si no lo hacemos, acabaremos pagando más».
Pagar ahora o pagar más despuésLa Comisión afirmó en enero que la UE necesita invertir unos 70.000 millones de euros anuales en medidas de adaptación, como la prevención de inundaciones y la refrigeración urbana.
Sin embargo, por ahora, los gobiernos de la UE gastan colectivamente unos 29.000 millones de euros anuales, mientras que los daños relacionados con el clima a las infraestructuras y los bienes materiales rondan los 45.000 millones de euros anuales.
Los gobiernos de la UE gastan colectivamente unos 29.000 millones de euros anuales, pero los daños relacionados con el clima a infraestructuras y bienes materiales rondan los 45.000 millones
Muchos gobiernos europeos se enfrentan a un margen fiscal limitado, reconoció Hoekstra. Pero insistió en que el dinero invertido ahora evitará problemas económicos aún mayores en el futuro.

Las pérdidas económicas del cambio climático se disparan en España y el resto de Europa / Agencias
«Nadie tiene un árbol del dinero en el jardín», concluyó Hoekstra. “Pero, en definitiva, un presupuesto refleja las prioridades políticas. Y lo que nos demuestran los incendios forestales y las inundaciones es que más vale que esto se convierta en una prioridad, porque de lo contrario se pagará un precio aún mayor: en términos de consecuencias para la salud, la economía y la sociedad”.
Un estudio reciente del Instituto de Recursos Mundiales reveló que cada dólar invertido en medidas de adaptación genera 10 dólares en beneficios a lo largo de una década
Un estudio reciente del Instituto de Recursos Mundiales reveló que cada dólar invertido en medidas de adaptación genera 10 dólares en beneficios a lo largo de una década. Y las Naciones Unidas estiman que cada mil millones de dólares invertidos en protección costera pueden evitar 14 mil millones de dólares en daños económicos.
Los gobiernos que opten por no realizar estas inversiones “no deberían sorprenderse si tienen más zonas que no podrán asegurar”, advirtió Hoekstra. “Y no deberían sorprenderse si los daños económicos aumentan progresivamente”.
Los países europeos y Bruselas han mejorado su planificación ante desastres estivales, afirmó Hoekstra, citando los cientos de bomberos de emergencia desplegados en zonas de alto riesgo bajo la coordinación de la Comisión y la expansión prevista de la flota de bomberos de la UE.
“Hemos intensificado drásticamente esta labor. Ahora contamos con casi 800 hombres y mujeres de las brigadas de bomberos que pueden ser empleados de forma flexible en los lugares donde la situación se complica”, afirmó.

La expansión de los incendios forestales, otro de los efectos del cambio climático / Efe
Sin embargo, reconoció: “Creo que ninguno de nosotros puede confiarse. Necesitamos hacer mucho más, a nivel regional, nacional y europeo”.
Mayor claridad sobre quién es responsable de cada temaLa Comisión está elaborando un paquete de adaptación a nivel de la UE, denominado Marco Integrado para la Resiliencia Climática Europea, y tiene previsto presentar un conjunto de medidas en octubre o noviembre.
El marco incluirá tres pilares clave, según Hoekstra. En primer lugar, un escenario común para el que todos los gobiernos de la UE deberían prepararse, algo que los asesores científicos de la Comisión sugirieron a principios de este año.
En segundo lugar, una mayor claridad sobre dónde recaen las responsabilidades —a nivel municipal, regional, nacional o de la UE— en lo que respecta a la adaptación de Europa al cambio climático. “¿Quién es responsable de la extinción de incendios? ¿Quién se encarga de la financiación? ¿Quién planta árboles en las ciudades? ¿Quién se encarga de la atención sanitaria a las personas mayores? Y así sucesivamente”, afirmó.
Aunque pudiéramos eliminar todas las emisiones mañana mismo, aún nos esperarían varios veranos muy duros”Wopke Hoekstra
— Comisario europeo del Clima
Finalmente, la Comisión quiere garantizar que la planificación de la adaptación se integre plenamente en la formulación de políticas europeas y nacionales, lo que significa que la resiliencia climática se tendrá en cuenta en cada etapa de la toma de decisiones sobre inversiones en infraestructuras, legislación y otros aspectos.
Además, la UE debe seguir esforzándose por reducir las emisiones de carbono tanto a nivel nacional como internacional para evitar los peores impactos del cambio climático. Pero incluso con el nivel actual de calentamiento global, los gobiernos deben prepararse para más desastres, señaló Hoekstra.
“Aunque pudiéramos eliminar todas las emisiones mañana mismo, aún nos esperan varios veranos muy duros”, concluyó.
Noticias relacionadas
“No podemos permitirnos que el verano de 2027 o el de 2028 sean otro baño de realidad. Ya hemos tenido suficientes. Sabemos lo que está pasando. Sabemos lo que se avecina”, añadió. “No hay esperanza en seguir haciendo lo mismo y esperar que los resultados mejoren. Eso sería ingenuo y, en mi opinión, inaceptable”.