El portavoz local, Antonio Gil, ha presentado la solicitud para una subvención de 50.000 euros para el análisis genético que permitiría poner nombre y apellidos a las víctimas y facilitar a sus familias una sepultura digna
124 pasos y 88 años para de
Adelante Andalucía espera la respuesta de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) para que le concedan una subvención de 50.000 euros para la identificación mediante pruebas de ADN de las 134 víctimas de la represión franquista enterradas en la fosa común del cementerio de San Roque de Puerto Real.
El portavoz de Adelante Andalucía en Puerto Real, Antonio Gil, señala que el proyecto, impulsado gracias a la colaboración de la Plataforma por la Memoria Democrática de Puerto Real y la CNT, es “una cuestión de memoria democrática, dignidad y reparación para sus familias” y debe abordar todo el proceso con garantías”, recordando así que ya se puso en marcha una primera fase de investigación y documentación histórica, mediante la consulta de archivos gubernamentales, militares, eclesiásticos y familiares, así como la recopilación de testimonios y la revisión de los listados de personas represaliadas.
Asimismo, también se han exhumado los restos y, en la actualidad, el proyecto contempla la extracción de muestras de ADN y su comparación con muestras biológicas aportadas por familiares, recurriendo también a otras vías de identificación genética cuando no sea posible disponer de familiares directos.
Para Gil, “la memoria democrática no debe limitarse a declaraciones institucionales y esperamos esta nueva subvención porque hablamos de 134 personas que fueron asesinadas y enterradas en una fosa común y que todavía hoy, décadas después, siguen sin tener el reconocimiento y la dignidad que merecen. Ponerles nombre y apellidos no es mirar al pasado: es reparar una injusticia y garantizar el derecho de sus familias a recuperar a sus seres queridos”.
Con la consecución de esta subvención, se podría avanzar hasta la última fase de reconocimiento y homenaje a las víctimas, con la colocación de placas con sus nombres en el cementerio de San Roque, la organización de un acto público de reparación y la creación de materiales y recursos educativos que permitan trasladar a las nuevas generaciones la historia de las personas represaliadas.