Tras la estupefacción llega el momento de los interrogantes. Qué ha podido pasar para que Christa Pike, la mujer que llevaba casi tres décadas en el corredor de la muerte en Tennessee, sobreviviera este miércoles a las dos dosis que debían ser letales de pentobarbital administradas durante su ejecución. La mujer, que ahora tiene 50 años, asesinó a una compañera de clase cuando tenía 18 y fue condenada a la pena capital por un jurado.