El Ayuntamiento elaborará un informe para adaptarse parcialmente a las nuevas directrices de la Dirección General de Tráfico
El Ayuntamiento de Barcelona estudiará los cruces en que es necesario mantener el amarillo intermitente por vehículos a la vez que el verde para peatones, tal como ha planteado este jueves la Dirección General de Tráfico (DGT) para empezar a cumplir las nuevas directrices, que desaconsejan por motivos de seguridad vial la existencia de esta señalización.
“Desde hace semanas manteníamos conversas con la DGT, a quien hemos pedido criterios claros para poder aplicar la norma, como no puede ser de otra manera, y garantizar la seguridad vial, especialmente para los peatones”.
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En Barcelona hay unos 1.550 cruces donde el amarillo intermitente asociado a movimientos de giro convive con el verde para peatones. La aplicación estricta de la nueva norma implicaría la reducción de la capacidad de las vías y el aumento de la congestión, para el aumento de los ciclos semafóricos y la introducción de nuevas fases.
Más fases significa menos tiempo de verde, también para los peatones. Por el contrario, se perderían beneficios del amarillo intermitente como la visibilidad del paso de peatones, la advertencia a los conductores y el refuerzo del cumplimiento de la obligación de ceder al paso, señala el consistorio.