Editores, agentes y ‘scouts’ hablan de la Feria de Frankfurt, a días de su apertura
La Feria del Libro de Frankfurt, la más grande del mundo, se prepara para abrir sus puertas. Del 7 al 11 de octubre, el sector editorial tomará la ciudad alemana como sede para decidir qué se leerá en los próximos meses. Días ajetreados en los que abundan las reuniones de media hora, con pausas que a duras penas dan para terminarse un bocadillo de camino al baño. “Hay que aprovechar el tiempo al máximo”, admite Joan Tarrida, que lleva décadas acudiendo a la cita y que confiesa que, en realidad, todo empieza mucho antes. “A finales de mayo ya empezamos a pedir citas, y también nos las piden a nosotros. Antes de que acabara junio ya estaba todo cerrado, a falta de dos huecos. Y también tenemos muy en mente los encuentros informales en el Frankfurter Hof, el hotel donde muchos se hospedarán estos días y cuyo bar será uno de los principales focos”.
Por allí, en un momento u otro, se dejarán ver tanto editores como agentes literarios. Maria Cardona, de Aevitas, no suele fallar. Su agenda también está completa. Los últimos en confirmar –explica por teléfono– “siempre son los ingleses y los norteamericanos, pero a 30 de julio recuerdo que ya solo tenía media hora disponible, por si surgía un encuentro de última hora o cualquier imprevisto, que siempre pasa”. Y cita el año en el que trabajaron “contra reloj” con Las Hijas de Felipe ( Ana Garriga y Carmen Urbita) en Instrucción de novicias (Blackie Books), que se convirtió en uno de los libros más aclamados de su edición. Admite que, internamente, no es extraño hacer apuestas sobre si algún ejemplar del catálogo llegará a convertirse en uno de los llamados hot books de ese año de Frankfurt. “Yo me llevo todos los libros del catálogo porque nunca sabes si una historia podría interesar a alguien que de entrada no esperabas. Dicho esto, a gran escala, hay que estudiar bien qué libro crees que puede tener interés a escala internacional”.
Este año la feria volverá a coincidir con el anuncio del Nobel de Literatura: “Se desata entusiasmo”Anna Soler-Pont, de Pontas Agency, está en el mismo proceso y defiende que un acontecimiento de estas características siga siendo presencial, ya que “en un mundo tan virtual tiene un valor añadido”. Le gusta ver de primera mano, entre otras cosas, que escribir en catalán ya no es un impedimento, y pone como ejemplo a una de sus autoras más internacionales del momento que escribe en esta lengua, Laura Gost, que acaba de publicar El preu de néixer (Proa / Temas de Hoy). Soler-Pont explica que es importante conocer a las nuevas generaciones, tanto de autores como de editores y agentes, pues “cada vez es más evidente que hay un relieve, porque, como es lógico, los más históricos se van poco a poco jubilando, y es necesario poner caras y que te ubiquen a ti también”.
Los más jóvenes y los más veteranos volverán a vivir juntos de nuevo la emoción de escuchar juntos en el LitAg, la zona destinada a la compra y venta de derechos, quién es el nuevo Nobel de Literatura, pues, tras varios años, vuelve a coincidir el anuncio del premio con la feria. El pasado año, con el húngaro László Krasznahorkai como laureado, le tocó a Laurence Laluyaux, su agente, ver cómo todo el mundo se acercaba a su mesa. Y eso que, el pasado año, el galardonado se supo una semana antes.
Frankfurt volverá a ser el epicentro literario mundial con 7.500 expositores, una asistencia estimada de 280.000 visitantes y unos 105.000 profesionales del sector presentes. La República Checa será la invitada de honor, así como el escritor Philippe Sands como ganador del premio de la Paz del Comercio Librero Alemán. Como siempre, más allá de historias, el encuentro se convertirá en un termómetro de ideas y, como ya ocurrió en estos pasados años, los conflictos bélicos estarán muy presentes, con presentaciones y encuentros de distintos tipos. No obstante, cabe destacar que este año, si hay un tema que resuena entre las diferentes actividades, no es otro que la IA, sus desafíos y su correcto uso dentro de la industria.
“Cuando eso pasa, se desata un enorme entusiasmo y los derechos de las obras del autor en cuestión se venden rápida y extensamente y se traducen a cincuenta idiomas o más, lo que supone una oportunidad inmejorable para trabajar a fondo en la obra completa de un escritor”, admite Laluyaux por correo electrónico. Y remarca otro aspecto muy de actualidad, relacionado con la inteligencia artificial: “La gran mayoría no permitimos que sea un factor en ningún aspecto de las negociaciones, ni en la traducción ni en la publicación. Es algo que nos empeñamos en especificar en los contratos”. Eso no quita que, a modo divulgativo, muchas de las charlas de este año tengan que ver con el avance de ChatGPT y compañía y el correcto uso de estos en el terreno literario.
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Leticia Vila-Sanjuán tampoco pierde detalle de lo rápido que avanza todo, aunque su trabajo le hace ir siempre un paso por delante. Es scout , una profesional que busca nuevos talentos así como tendencias de mercado y, como tal, lleva todo muy bien preparado a la feria. “El pre es tan importante como el durante y el post”. Sandra Bruna, al frente de la agencia que lleva su nombre, también es partidaria de que, “cuanto más trabajo previo se haga, mucho mejor, pues las citas siempre van a cundir más”.
Hace ya unas cuantas décadas, Mathilde Sommeregger, editora de Maeva, recuerda que la estrategia era diferente. “No es que no hicieras los deberes previos, pero no era la intensidad de ahora. Ibas lápiz en mano a la expectativa, a ver qué te iban a contar. Ahora todo es tan instantáneo que el grueso de trabajo se reparte durante muchos más meses, y si ves que algo suena bien te tienes que mover con mucha más rapidez porque, quizás, para cuando tengas un encuentro con el agente en Frankfurt, ya esté todo cerrado”.

Lara Gómez (Barcelona, 1993) es licenciada en Periodismo por la Facultat de Comunicació i Relacions Internacionals Blanquerna y está especializada en cultura y género. Aunque lo intentó, nunca llegó a aprender alemán. Su gran pasión es escribir, por lo que todo aquello que ve es material sensible para transformarse en un pequeño relato o en un guion. Sueña con cubrir los Oscars in situ.