A. I.
05/10/2026 a las 12:57h.
El talento desbordante para la imitación y la comunicación que ha caracterizado la carrera de Carlos Latre esconde una compleja arquitectura cerebral que el propio artista ha tardado cuatro décadas en etiquetar. En una extensa conversación en el podcast Las Claves de Sol, conducido por la coach y escritora Sol Aguirre, el showman castellonense ha detallado cómo funciona su mente neurodivergente y el punto de inflexión que supuso poner nombre y apellidos a su condición.
«He tardado 40 años en conocer mi propio cerebro y casi en conocerme a mí», confesó Latre durante la entrevista, explicando que ha sido en los últimos tres años cuando ha logrado encajar definitivamente las piezas de su identidad y comprender por qué siempre percibió el mundo de una forma distinta al resto.
La «coctelera» mental: TDAH, Alta Sensibilidad y Altas CapacidadesEl diagnóstico médico e interactivo con diversos psicólogos y psiquiatras a lo largo de su vida derivó en un análisis preciso sobre su perfil psicológico. Según relató el propio Latre, su psicóloga Emma Barthe resumió su cuadro neurobiológico con una analogía contundente. «Tú eres un TDAH de campeonato, pero además eres persona sensible, eres altas capacidades... Es como si tuvieras una coctelera altamente peligrosa en tu cerebro», rememora Latre que le dijo.
Esta atípica convergencia de rasgos -Trastorno por Deficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), Alta Sensibilidad (PAS) y Altas Capacidades- sitúa a la persona en un terreno de alta vulnerabilidad si no se encauza adecuadamente.
El propio especialista en psiquiatría le advirtió de los riesgos estadísticos que entraña una mente con esa intensidad de estímulos e impulsos no regulados: «Lo normal es que tú hubieras acabado probablemente alguien que hace daño, drogadicto para buscar refugios fuera... o no haberlo podido soportar y haberte quitado de medio por ti mismo».
Un 30% más de capacidad de observación respaldado por la cienciaLejos de tratarse de una mera apreciación subjetiva o intuición artística, la singularidad cognitiva de Carlos Latre cuenta con respaldo neurocientífico. El imitador citó en el podcast un estudio clínico que se realizó en la Universidad de Málaga, bajo la dirección del Dr. Marcelo Bertier.
En dicho ensayo con sujetos de control, se determinó que Latre posee una capacidad de observación casi un 30% superior a la de la población común. «¿Qué quiere decir eso? Pues que yo entraba en un sitio y de repente te podía decir cómo iban vestidos todos, si llevaban pendientes, qué gamas cromáticas, qué música estaba sonando», detalló el humorista sobre cómo su cerebro procesa de forma involuntaria y masiva la información del entorno.
Esta hiperpercepción le permite no solo captar matices vocales o gestuales al instante, sino también «leer» al público antes de pisar el escenario a través del propio rumor de la sala.
Pensamiento «arbóreo» y la estrategia de las «muletas» vitalesDurante la charla con Sol Aguirre, el humorista contrapuso el procesamiento lineal de la mayoría de personas con el funcionamiento de su propia cabeza, la cual opera de forma ramificada o «arbórea».
Para evitar que este torbellino neuronal lo arrastrase al colapso, el artista explicó que fue aplicando de forma intuitiva lo que sus médicos denominaron «muletas vitales»: apoyos emocionales, mentores exigentes y una formación obsesiva. Nombres clave en su trayectoria como Javier Sardá, Chicho Ibáñez Serrador, Juan Ramón Mainat, su mánager Nuria Garcés o su pareja Yolanda ejercieron de anclajes estabilizadores en su vida.
El éxito como proceso de aprendizaje y no como metaPreguntado sobre cómo gestiona la exigencia profesional, el síndrome del impostor que le acompañó durante años y la soledad del escenario, Latre subrayó que su motor nunca ha sido alcanzar una cima estética o de reconocimiento, sino el aprendizaje continuo.
«Mi cerebro funciona diferente: para mí el éxito era el camino, la preparación. Para ti el éxito es la cima, y a mí la cima me da igual. La cima ya estaba a medio camino; a mí todo el proceso hasta construir lo que se plasma en un escenario es lo que me importa», sentenció.