Pedro Acosta todavía busca esa ansiada primera victoria en MotoGP antes de hacer las maletas e irse a Ducati a compartir box con Marc Márquez el año que viene. KTM ha sido la moto de su vida y su crecimiento no se entiende sin la moto austriaca. Por lo tanto, un adiós con al menos una victoria sería ideal. El problema es que el rendimiento de los de Mattighofen, en comparación a las Ducati y Aprilia, casi nunca han estado a la altura. Aunque esto podría cambiar este fin de semana.