"Intenté aguantar la puerta para que no entrara el agua, pero la presión era tremenda y reventó". Saúl Morales todavía tiene el susto en el cuerpo. Este lunes ha visto cómo el agua se tragaba su casa de la carretera de Caldes, en Granollers, uno de los municipios más castigados por las lluvias torrenciales.Seguir leyendo....