Solo el gol de Mikel Merino en el minuto 91 evitó que el partido se fuera a la prórroga y que Diogo Costa fuera el héroe de Portugal en los octavos de final ante España. "Nos faltó un poco de suerte, un disparo que dio en el travesaño, otro que pasó muy cerca de la portería; también se necesita suerte. La actitud fue muy buena, muy positiva, dimos lo mejor de nosotros en cuanto a actitud, exigencia y trabajo mental. Creo que dimos lo mejor de nosotros, nos faltó un poco de suerte", analizó el guardameta.
Solo el gol de Mikel Merino en el minuto 91 evitó que el partido se fuera a la prórroga y que Diogo Costa fuera el héroe de Portugal en los octavos de final ante España. "Nos faltó un poco de suerte, un disparo que dio en el travesaño, otro que pasó muy cerca de la portería; también se necesita suerte. La actitud fue muy buena, muy positiva, dimos lo mejor de nosotros en cuanto a actitud, exigencia y trabajo mental. Creo que dimos lo mejor de nosotros, nos faltó un poco de suerte", analizó el guardameta.
"Lo más importante para mí es ganar. Sé que necesito a mis compañeros en el campo para ganar, hubiera preferido sacrificar mi rendimiento por una victoria. Estamos muy tristes. ¿Podríamos haber sido campeones del mundo? Claro que sí, teníamos la calidad para ello, pero por una razón u otra no lo conseguimos. Queríamos dedicar este Mundial a dos personas muy especiales para nosotros. No lo logramos y eso nos entristece mucho. Duele", admitió en la zona mixta.
"No pudimos meter el balón, ambos equipos tuvimos ocasiones. Ellos marcaron y a nosotros nos faltó capacidad para concretar nuestros ataques. Tuvimos una oportunidad para ganar, teníamos todo para hacerlo mejor, pero no fue posible. La vida sigue", explicó.