Otros 90 minutos que suma Unai Simón a su récord de imbatibilidad en la historia de la Copa del Mundo. El contador marcha por 609... y subiendo. Esta vez no puede decirse que no estuviera exigido o que enfrente había una selección menor. Portugal se presentaba como una de las aspirantes a todo, al igual que España, y no fue capaz de batir al portero del Athletic. La Roja va de candado en candado y ya es el único combinado sin recibir gol alguno en la competición, privilegio que compartía con una México que ya ha quedado KO.
Otros 90 minutos que suma Unai Simón a su récord de imbatibilidad en la historia de la Copa del Mundo. El contador marcha por 609... y subiendo. Esta vez no puede decirse que no estuviera exigido o que enfrente había una selección menor. Portugal se presentaba como una de las aspirantes a todo, al igual que España, y no fue capaz de batir al portero del Athletic. La Roja va de candado en candado y ya es el único combinado sin recibir gol alguno en la competición, privilegio que compartía con una México que ya ha quedado KO.
Volvió a mostrarse España como un bloque de lo más sólido, incomodando a Portugal y manteniendo alejado del área a Cristiano Ronaldo en la medida de lo posible. Laporte y Cubarsí continúan imperiales, ejerciendo de auténticos muros cuando toca y asumiendo responsabilidad con la pelota si es necesario. Hubo más intenciones ofensivas en la primera parte, de unos y de otros, tras el descanso el ritmo fue más plomizo y se evidenció el miedo al abismo. Sin embargo fue precisamente sobre la bocina cuando Merino enchufó el único gol en Dallas.
Unai Simón supo al cuarto de hora que Portugal no era Austria y que en liza había un billete a los cuartos del Mundial. Cancelo probó fortuna con un chut que se perdió alto y el de Murgia repelió un potente disparo de Cristiano, aunque algo escorado. También se mostró atento para salir al balcón del área y evitar sustos.
La balanza caía del lado de España, con Laporte marcando territorio ante Cristiano. Pero los de Roberto Martínez apretaron en el tramo final del primer acto y Unai Simón vio amenazado el récord por dos veces. Primero en un centro al segundo palo que remató Joao Félix y que sacó con el hombro. El rechace fue para Cristiano, en mala posición y no pudo imprimirle fuerza a su intento. El larguero se alió con el del Athletic y su marca del Guinness, ya que repelió el lanzamiento de Nuno Mendes, previamente desviado por Pedro Porro.
Laporte estuvo suelto, mandando, ejerciendo de sheriff en la retaguardia. El de Agen estaba más marcado, Portugal prefería que fuera Cubarsí el que iniciara. La lesión de Nuno Mendes cortó el ala izquierda lusa y facilitó la labor de La Roja. Simón atrapó un tímido intento de Cristiano en el segundo palo sobre la hora de fútbol, fue su principal actividad hasta el desenfreno final.
Merino atinó en el minuto 91 tras una gran combinación por dentro de España, con asistencia de Ferran. A Portugal no le quedó más remedio que volcarse con todo en busca de un tanto que forzara la prórroga. Unai Simón no llegó a intervenir, pero el empate sobrevoló Dallas en dos cabezazos de Portugal. Sobre todo el de Bernardo Silva, que se perdió por muy poco por encima del larguero. Luego llegó otro de Joao Neves, liberado en la corta en una acción de estrategia. Tampoco fue entre palos. Victoria y a cuartos a seguir añadiendo minutos al récord para ponérselo más complicado al que se lo quiera arrebatar en un futuro y todo sin dejar de mirar a la segunda estrella.