Consulta el horario del Noruega - Inglaterra, dónde ver el partido en televisión y streaming en España y descubre el análisis del camino recorrido por ambas selecciones hasta los cuartos de final del Mundial 2026
Dos bombas de Haaland mandan a casa a
El Mundial 2026 entra en su fase decisiva con un enfrentamiento que pocos habrían imaginado al comienzo del torneo. Noruega e Inglaterra se medirán por un puesto en las semifinales en un duelo que enfrenta a la gran revelación del campeonato con una de las selecciones llamadas a pelear por el título. Los escandinavos llegan tras protagonizar una de las mayores sorpresas del torneo al eliminar a Brasil, mientras que el combinado inglés continúa avanzando con paso firme gracias a su experiencia en las eliminatorias y al talento de una generación repleta de estrellas.
El choque promete emociones fuertes y un interesante contraste de estilos. Noruega ha construido su éxito sobre la contundencia de su juego vertical, la inspiración goleadora de Erling Haaland y una enorme capacidad para competir en los momentos de máxima presión. Inglaterra, por su parte, apuesta por un fútbol más elaborado, con el control del balón como principal argumento y futbolistas como Jude Bellingham y Harry Kane marcando las diferencias en los partidos de máxima exigencia.
Con un billete para las semifinales en juego, ambos equipos afrontan uno de los encuentros más importantes de los últimos años para sus respectivas historias mundialistas. A continuación, repasamos el horario del partido, dónde podrá verse en televisión en España y analizamos el camino recorrido por Noruega e Inglaterra desde la fase de grupos hasta estos cuartos de final.
El duelo de cuartos de final entre Noruega y Inglaterra se disputará el sábado 11 de julio en el Hard Rock Stadium de Miami.
En España, el encuentro podrá seguirse en directo a través de La 1 de TVE, RTVE Play y DAZN Mundial, que están ofreciendo la cobertura del Mundial 2026.
Pocas selecciones han sorprendido tanto en este Mundial como Noruega. El conjunto escandinavo ha pasado de ser una incógnita antes del torneo a convertirse en uno de los equipos más incómodos de eliminar.
Los noruegos terminaron una fase de grupos muy sólida. Su única derrota llegó frente a la poderosa Francia, pero mostraron una enorme capacidad competitiva en el resto de encuentros, suficiente para acceder a las eliminatorias con confianza. El equipo ha mezclado un juego muy vertical con una gran eficacia ofensiva, aunque sigue dejando ciertas dudas atrás, donde concede demasiadas ocasiones.
El gran nombre propio está siendo Erling Haaland. El delantero del Manchester City ha ejercido de líder absoluto, pero no ha estado solo. Futbolistas como Antonio Nusa han aportado desequilibrio por banda, mientras que el veterano guardameta Ørjan Nyland está firmando probablemente el mejor torneo de su carrera.
Noruega sufrió muchísimo para eliminar a Costa de Marfil.
Tras adelantarse con un gol de Nusa, los africanos igualaron en la segunda parte y obligaron a los nórdicos a remar hasta el tramo final. Cuando el partido parecía encaminado a la prórroga apareció, una vez más, Haaland para marcar el definitivo 2-1 y evitar el tiempo extra. Fue una victoria trabajada que demostró la enorme fortaleza mental del equipo.
La auténtica explosión llegó ante Brasil.
Noruega derrotó por 2-1 a una de las grandes favoritas del campeonato gracias a un doblete de Haaland. Sin embargo, el resultado no explica completamente el partido. Brasil dominó durante muchas fases y obligó a Nyland a realizar varias intervenciones extraordinarias. El portero sostuvo al equipo hasta que Haaland aprovechó sus oportunidades para completar una de las mayores sorpresas del torneo.
La selección inglesa ha llegado a cuartos sin ofrecer un fútbol especialmente espectacular, aunque sí mostrando el oficio propio de una candidata al título.
Inglaterra dominó su grupo gracias a una plantilla muy equilibrada. El equipo ha alternado momentos de presión alta con fases de control mediante largas posesiones, buscando aprovechar la calidad técnica de su centro del campo.
El seleccionador ha construido un bloque muy compacto alrededor de jugadores como Jude Bellingham y Harry Kane, capaces de decidir partidos incluso cuando el colectivo no alcanza su mejor nivel.
Los ingleses tuvieron bastante más trabajo del esperado frente a República Democrática del Congo.
Acabaron imponiéndose por 2-1, pero el encuentro dejó claro que Inglaterra todavía alterna fases de brillantez con otras en las que pierde el control del juego. Aun así, supo gestionar los momentos difíciles y cerrar la clasificación.
Frente a México volvió a aparecer esa versión resiliente.
Inglaterra ganó 3-2 en un partido abierto y muy exigente. Jude Bellingham firmó un doblete decisivo y Harry Kane aportó el tercer tanto. México obligó a los ingleses a sufrir hasta el final, pero el conjunto británico demostró una enorme capacidad para competir incluso cuando el encuentro se volvió caótico.
El enfrentamiento promete un interesante contraste de estilos.
Noruega buscará un partido de ritmo alto, con recuperaciones rápidas y balones directos hacia Haaland. Inglaterra, en cambio, intentará monopolizar la posesión, mover el balón con paciencia y aprovechar la calidad de Bellingham entre líneas para generar superioridades.
Uno de los grandes duelos individuales será precisamente el que enfrente a Haaland con la defensa inglesa. Si Inglaterra consigue aislar al delantero noruego, aumentarán mucho sus opciones. En cambio, si Noruega encuentra espacios para lanzar sus transiciones, puede volver a sorprender como ya hizo frente a Brasil.
Sobre el papel, Inglaterra parte con un ligero favoritismo por profundidad de plantilla y experiencia internacional. Sin embargo, el rendimiento mostrado por Noruega en las eliminatorias convierte este cruce en uno de los más imprevisibles de estos cuartos de final.