El nuevo plan estratégico de la APBA pone el foco en el aprovechamiento del espacio portuario, el crecimiento de sus terminales y refuerza el papel del Puerto de Tarifa
Algeciras y Huelva encaran la transición energética como referentes en combustibl
Un puerto con mayor actividad, no solo de mercancías, mejor conectado y más verde y digital. Sobre estos pilares se asienta buena parte de la hoja de ruta hasta 2030 de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras, que pretende elevar la actividad de la dársena al siguiente nivel y reforzar su papel protagónico en el mundo.
El plan estratégico fija las actuaciones previstas hasta 2030, aunque matiza en su título la visión hacia 2040, con el objetivo de que no solo dibuje proyectos a corto plazo, sino que siente las bases para el largo plazo. En este último punto, el protagonismo en los combustibles sostenibles y el proyecto Green Energy Hub es muy relevante.
"Se trata de una hoja de ruta de lo que queremos ser para adaptarnos a un entorno cambiante", ha resumido Gerardo Landaluce, presidente de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras (APBA), durante la presentación ante administraciones y la comunidad portuaria.
En global, el documento, elaborado junto a KPMG, cuenta con 14 objetivos estratégicos divididos en varios ámbitos. Por un lado, comprenden tres líneas estratégicas propias (crecimiento basado en eficiencia y mejora de la competitividad, descarbonización y gestión ambiental proactiva y fortalecimiento institucional con compromiso social) que también se alinean con el marco de Puertos del Estado (clientes y sociedad, procesos y capacidades y recursos). Estos objetivos se dividen en 60 puntos de ámbito táctico y, a su vez, recaen en 215 objetivos operativos.
Digitalización, conectividad, crecimiento de su actividad y descarbonización son solo algunos de los principales puntos, si bien todo ello se resume en el nuevo lema que encabezará la marca de la dársena: "Faro de la innovación. Puente a Europa. Puerta al mundo".
Carlos García, de KPMG, durante la presentación del nuevo lema del Puerto de Algeciras
/ Vanessa Pérez
La APBA, consciente de su limitación física por falta de espacio en el recinto portuario, pretende seguir incrementando su actividad aunque las cifras de tráficos de mercancías no lo hagan al mismo ritmo. "El futuro debe medirse en empleo e impacto económico, no solo en contenedores", ha resumido Gerardo Landaluce.
La autoridad portuaria prevé un crecimiento de los volúmenes en sus terminales de contenedores. Por un lado, se sitúa la ampliación de TTI Algeciras, la cual se desarrollará en dos fases en el muelle de Isla Verde Exterior. La primera, que ganará la mitad de la parcela libre, supone una inversión de 150 millones y comenzará próximamente sus trabajos. La segunda no está cerrada, aunque la APBA confía en que, en torno a 2030, todo el frontal este de la terminal luzca repleto de contenedores.
En cuanto APM Terminals, los trabajos se enfocan en el dragado y modernización de sus dos muelles, especialmente del principal, de forma que pueda acoger a dos megabuques (los triple E), al mismo tiempo. En total, se pretende alcanzar una capacidad global de 9 millones de teus y un tráfico anual de 6 millones de teus (5 de transbordo y otro de import/export).
Respecto a los tráficos del Estrecho, que conectan el norte de África con Europa a través de Algeciras, sigue en vigor la meta de mover 800 mil camiones en 2030, que llegarían a un millón en 2035, como recoge el Plan Hércules de la APBA. Esto trae aparejado un aumento del 30% del tráfico refrigerado. Pese a la limitación de espacio, la autoridad portuaria prevé mejorar el aprovechamiento del suelo portuario con 15 hectáreas adicionales para camiones junto a APM, y otras 30 en zonas exteriores, de las cuales 10 se confirmarán próximamente.
Además, se incluyen aspectos en el movimiento de pasajeros como la nueva estación marítima y la ampliación de los atraques, de forma que se puedan alcanzar los 7,5 millones de pasajeros.
Asistentes a la presentación del plan estratégico del Puerto de Algeciras
/ Vanessa Pérez
Si bien el Puerto de Algeciras es reconocido como uno de los mejor conectados del mundo, la dársena trabaja para incrementar los volúmenes a la caza de tráficos en distintos puntos del globo.
Por otra parte, un aspecto clave es la conectividad interior, capitaneada por la conexión ferroviaria, actualmente paralizada por trabajos en la Algeciras-Bobadilla. Mientras, la APBA trabaja para ejecutar las ampliaciones de las dos terminales interiores del puerto (T1 y T2), además del apartadero de la zona de Botafuegos, incluido en el proyecto Última Milla.
Con estos trabajos, el puerto pretende duplicar su capacidad ferroviaria lo que, junto a la puesta en funcionamiento en 2028 de la autopista ferroviaria Algeciras-Zaragoza, esperan que mueva un 10% de los tráficos del Estrecho por ferrocarril.
"Queremos ser la plataforma logística intercontinental y nodo portuario e intermodal líder en el sur de Europa", resumía la presentación realizada por el presidente del Puerto de Algeciras.
Uno de los aspectos que mayor peso tiene en el plan estratégico de la APBA es la transición energética, un frente muy amplio en el que el Puerto de Algeciras aspira a tener un papel más que protagónico en el ecosistema portuario.
El principal proyecto es la nueva línea verde entre Tarifa y Tánger Ciudad, que operará Baleària y que utilizará buques completamente eléctricos. Esto está llamado, según señaló José Luis Hormaechea, director general de la autoridad portuaria, a venir acompañado de una paulatina renovación de las flotas del Estrecho, de la mano de Marruecos.
Además, en el marco del Green Energy Hub, que agrupa todos los proyectos energéticos creados al abrigo del Puerto de Algeciras, la APBA trabaja junto a la Asociación de Grandes Industrias (AGI) para atraer inversión a la zona y facilitar la implantación de proyectos industriales. Uno de los mecanismos más recientes ha sido la ordenación urbanística del suelo portuario de Los Barrios junto a la central térmica, que canalizará muchos futuros proyectos de hidrógeno verde y otras energías limpias y cuyo muelle será ampliado.
En materia de diversificación de negocio, el Puerto de Algeciras viene trabajando en los últimos años en la generación de actividad de diversa índole, más allá del tráfico de contenedores. No en vano, Hormaechea ha resaltado la creación de empleo asociado a la eólica marina con el proyecto que desarrolla Dragados Offshore en Campamento y el impulso al bunkering en la bahía de Algeciras tanto de combustibles tradicionales como alternativos. A esto se suman iniciativas como la electrificación de los muelles con el sistema OPS y el desarrollo de corredores verdes con América (Panamá y Colombia) y Asia (Ningbo).
Buena parte del plan estratégico se ampara en labores de digitalización, asignatura en la que la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras lleva trabajando años y aprobando con buenas notas. Entre las iniciativas planteadas está la trazabilidad integran de los procesos, la predicción de eventos con IA y la integración digital de la APBA en las cadenas logísticas globales de sus clientes.
Con estas herramientas se aspira, además, a automatizar sus trámites internos y alcanzar el objetivo de reducir a cero los tiempos muertos y las esperas evitables.
Precisamente, muchas de estas esperas se producen en los fondeaderos. En cuanto al desarrollo del futuro fondeadero exterior, José Luis Hormaechea ha destacado que se está "avanzando bastante" y confía en que más pronto que tarde sea una realidad para mejorar la seguridad de la navegación. Igualmente, la digitalización alcanzará este ámbito para optimizar la gestión de estos espacios, tanto existentes como futuros.
En lo que respecta a la relación entre la autoridad portuaria y las ciudades en que se implanta, se trabaja en iniciativas que acerquen a la población a los espacios portuarios como la potenciación de los cruceros, proyectos locales como el Lago Marítimo y la lonja pesquera de Algeciras.
Especial importancia cobra en este ámbito el Puerto de Tarifa, que contará con su propio plan director que regulará su desarrollo particular, la relación puerto-ciudad, sus accesos y sus tráficos.
A esto se suman otras iniciativas de conservación del territorio o la recuperación paisajística del litoral en varios puntos de la Bahía de Algeciras.