LaLiga EA Sports hecha el telón este fin de semana. Es cierto que lo hace con el flamante campeón, el FC Barcelona, ya consagrado y que disputa hoy un duelo ante el Valencia no tenía nada en juego y la derrota no supuso nada (3-1), pero la emoción estuvo en el cierre de Europa y, especialmente, en el vibrante descuento, quedando todo ya decidido.
LaLiga EA Sports hecha el telón este fin de semana. Es cierto que lo hace con el flamante campeón, el FC Barcelona, ya consagrado y que disputa hoy un duelo ante el Valencia no tenía nada en juego y la derrota no supuso nada (3-1), pero la emoción estuvo en el cierre de Europa y, especialmente, en el vibrante descuento, quedando todo ya decidido.
Celta-Sevilla 1-0
Alavés-Rayo 1-2
Espanyol-Real Sociedad 1-1
Getafe-Osasuna 1-0
Girona-Elche 1-1
Mallorca-Oviedo 3-0
Betis-Levante 2-1
Madrid-Athletic 4-2
Valencia-Barça 3-1
Poco hay que mirar la zona Champions League. Lo único pendiente es saber si, en el partido del domingo, el tercero será el Villarreal o el Atlético de Madrid, empatados a puntos (69) y que se juegan el dinero que hay de premio por completar el podio.
Era Europa el 'quid' de la cuestión. La plaza de Europa League la tenía casi en el bolsillo el Celta, con tres puntos de ventaja ante el Getafe, y no la dejó escapar tras vencer al Sevilla por la mínima (1-0). El cuadro de Bordalás se tuvo que 'conformar' con la Conference. Soñaron con llegar el Rayo Vallecano, Valencia, Real Sociedad y RCD Espanyol, pero se quedaron en este orden a las puertas.
Pero el drama del descenso es el que se llevó todas las miradas, pues se tenía que encontrar quien acompañara al Oviedo, el único que lo confirmó hace unas cuantas jornadas. Arrancaban la jornada en una posición comprometida el Mallorca (18º) y Girona (19º), que pese a darlo todo no lograron la gesta. Los baleares ganaron ante su afición al Oviedo (3-0), pero de nada sirvió. Hubo un triple empate junto a Levante (16º) y Osasuna (17º), pero los resultados entre los tres equipos fueron letales para el Mallorca.
Dependía casi de si mismo el Girona, puesto que su rival era el Elche y un tanto que le diera la victoria suponía la permanencia, pero la remontada quedó a medias, en un empate, y terminó condenado (1-1).