El club despide a los tres artífices del regreso al fútbol profesional poco después de las de Víctor García y Quique Fornos
05/06/2026 a las 18:10h.
Fueron piezas de vital importancia en el ascenso a Segunda División y, tras un año muy diferente en Segunda, donde no han podido gozar de la continuidad deseada, Manu Justo, Eneko Satrústegui y Miguel Bañuz ponen fin a su andadura como culturalista tras dos temporadas -tres en el caso del guardameta-.
Así lo ha anunciado el club de forma consecutiva poco después de comunicar la marcha de Víctor García y escasas horas más tarde de la de Quique Fornos. Cinco de los artífices del ascenso que cierran su ciclo en León y se despiden sin haber logrado el objetivo de mantener a la Cultural en el fútbol profesional.
Más allá de estos anuncios
Incluso sin ser su mejor temporada en lo que a minutos se refiere, el ariete gallego logró anotar esta temporada cinco tantos en los algo más de mil minutos disputados, repartidos en 29 encuentros de competición liguera.
Sin embargo, nada que ver con su primera temporada en León, donde llegó con la vitola de titular y se hizo notar sobre el césped, con trece goles en 35 partidos para erigirse como uno de los héroes en el regreso de la Cultural al fútbol profesional. Ahora, pone fin a su etapa tras terminar su vinculación contractual con el conjunto leonés.
En el caso del central, finaliza su estancia en la capital leonesa tras disputar únicamente seis partidos esta temporada en Segunda División, aunque con el recuerdo en la retina de su aportación la pasada campaña en primera federación, consolidado como titular indiscutible junto a Quique Fornos y con 33 partidos a sus espaldas.
El club ha querido «agradecer enormemente la implicación y trabajo en nuestro club». «Gracias a ello, ya formáis parte de la historia de la Cultu», concluyen.
Más especial es aún el caso de Miguel Bañuz, en cuyo caso se despide de León tras tres temporadas como culturalista, siendo uno de los que llegó de la mano de Raúl Llona y apostó por el proyecto hasta conseguir un ascenso donde, además, siempre fue titular y se consiguió ganar a la afición.
Su año en Segunda no fue tampoco el de mayor participación, pero dio la cara cuando tuvo la oportunidad y aportó desde fuera a sus compañeros, dejando ya su huella en la historia de la entidad.