El Tribunal Supremo no ha admitido a trámite el recurso del procesado, lo que supone que la sentencia es firme
El acusado comenzó a abusar sexualmente del niño, que tenía once años cuando ocurrieron los hechos, un día del verano de 2006 en el que ... ambos estaban jugando a 'la Play' en el salón del piso de Granada en el que convivían. La madre de la víctima y novia del inculpado no estaba en la casa. El procesado se aprovechó de la ausencia de su pareja para someter a tocamientos al menor. Después de aquella primera agresión vendrían más y cada vez más graves. «Durante un número no concretado de ocasiones, realizó tocamientos, masturbaciones y felaciones al menor y, asimismo, hizo que el menor le practicase a él masturbaciones y felaciones». El pederasta también decía al niño que no contase a nadie lo que estaba sucediendo porque no iban a creerle «y quedaría como un mentiroso».