La transformación de la Línea 6 de Metro de Madrid ha dado este lunes un paso decisivo. La presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, ha presentado en las cocheras de Cuatro Vientos el primero de los 48 nuevos trenes automáticos que circularán por la Línea 6 a partir del próximo año, cuando terminen las obras de adaptación. Seguir leyendo....
La transformación de la Línea 6 de Metro de Madrid ha dado este lunes un paso decisivo. La presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, ha presentado en las cocheras de Cuatro Vientos el primero de los 48 nuevos trenes automáticos que circularán por la Línea 6 a partir del próximo año, cuando terminen las obras de adaptación.
La unidad, fabricada por CAF y compuesta por seis coches comunicados entre sí, inaugura la mayor renovación de flota realizada en la historia del suburbano madrileño, tal y como ha destacado Ayuso. Se trata, además, de la primera compra de nuevos trenes desde 2008. Otras dos unidades están completamente terminadas y dos más se encuentran en una fase muy avanzada de fabricación.
La incorporación de los convoyes forma parte de la remodelación integral de la L6, que se convertirá en la primera gran línea de Metro de Madrid con conducción completamente automática. “Los trenes autónomos de la Línea 6 ya están aquí. Van a situar nuevamente a nuestro suburbano entre los más avanzados del mundo”, ha afirmado la presidenta.
Antes de entrar en servicio comercial, los nuevos trenes deberán superar un amplio programa de ensayos. Las primeras circulaciones se realizarán este verano, en horario nocturno y sin pasajeros, por tramos de las líneas 10, 11 y 12. En esta fase inicial, los convoyes estarán operados por un maquinista. Los técnicos evaluarán su seguridad, fiabilidad, comportamiento dinámico, comodidad e integración con la infraestructura ferroviaria existente.
Una vez concluyan los trabajos en marcha en las 28 estaciones de la Circular, las pruebas se trasladarán a la propia línea. Será entonces cuando comiencen los ensayos en modo automático y se compruebe el funcionamiento conjunto de los trenes con los nuevos sistemas de señalización, comunicaciones, control y puertas de andén.

La primera unidad de trenes automáticos estacionada en las cocheras de la L10. / EPE
Cada nuevo tren tendrá más de 109 metros de longitud y podrá transportar hasta 1.385 pasajeros, un 17% más que los modelos actuales. Su diseño elimina la tradicional cabina de conducción y crea un espacio interior continuo, con pasillos más amplios para facilitar el movimiento de los viajeros.
Además de la capacidad, también se incrementará la velocidad máxima de los trenes, un 33%, hasta alcanzar los 110 kilómetros por hora; mientras que el consumo eléctrico se reducirá aproximadamente un 20% gracias a la mejora de la eficiencia energética.
La automatización permitirá elevar la frecuencia máxima de 19 a 30 trenes por hora. En los periodos de mayor demanda, el intervalo entre convoyes podrá reducirse hasta los dos minutos. En conjunto, el Ejecutivo autonómico calcula que la capacidad de transporte de la infraestructura aumentará hasta un 70%.
Ayuso ha asegurado que la automatización no supondrá una pérdida de puestos de trabajo. Los conductores que actualmente prestan servicio en la Línea 6 recibirán formación y serán recolocados en otros puntos de la red. “Vamos a poder repartir maquinistas por el resto de la red, reforzando así el servicio y la conciliación, y sin destruir un solo puesto de trabajo”, ha Ayuso.
En este sentido, Metro de Madrid ya ha comenzado a formar a su plantilla para que pueda adaptarse al nuevo modelo operativo y adquirir los conocimientos necesarios para trabajar con los sistemas automáticos.
Asimismo, la presidenta ha aprovechado el acto para reconocer la labor de los empleados del suburbano, a los que ha agradecido su respuesta durante las ampliaciones, obras y periodos de mayor dificultad vividos por la compañía.