Una lona con lo que a primera vista pueda parecer un 'collage' cualquiera, decora este verano la sede del Ministerio de Cultura en Madrid. Se trata de una obra de Carmela García, Premio Nacional de Fotografía 2025, con documentos históricos y fotografías de integrantes del Lyceum Club, un grupo feminista que nació en medio de la dictadura de Primo de Rivera y consiguió avances en los derechos femeninos como la posibilidad de votar o de divorciarse.Seguir leyendo....
Una lona con lo que a primera vista pueda parecer un 'collage' cualquiera, decora este verano la sede del Ministerio de Cultura en Madrid. Se trata de una obra de Carmela García, Premio Nacional de Fotografía 2025, con documentos históricos y fotografías de integrantes del Lyceum Club, un grupo feminista que nació en medio de la dictadura de Primo de Rivera y consiguió avances en los derechos femeninos como la posibilidad de votar o de divorciarse.
Clara Campoamor, la madrileña que fue de las primeras diputadasEn ese grupo se gestaron las carreras de figuras tan reconocidas como Clara Campoamor, reconocida por su esfuerzo impulsando el sufragio femenino durante la Segunda República desde su rol como diputada, una de las tres primeras mujeres en ser elegidas para el cargo (junto a Victoria Kent y Margarita Nelken). Y así lo logró, y el voto a las mujeres se incluyó en la Constitución en 1931, pero se ejerció por primera vez en 1933.
La madrileña nació en una familia humilde y a pesar del pronto fallecimiento de sus padres, consiguió graduarse en Derecho en la Universidad de Madrid en 1924. Su carrera la llevó a quedar elegida como diputada bajo el Partido Radical en las Cortes Constituyentes. Una vez en el Congreso, se abanderó la lucha sufragista, y aunque lo consiguió, la Guerra Civil la llevó al exilio en 1936. Desde Suiza, siguió escribiendo y trabajando hasta su fallecimiento en 1972.

Clara Campoamor, en el Parlamento, durante su intervención para defender el derecho al voto de las mujeres en España. / EPE
Algunas de las más de 500 mujeres sociasOtra figura reconocida es María Maeztu, como cofundadora del Lyceum Club Femenino. Más allá del voto, su activismo buscaba igualdad también la universidad y la cultura, por lo que creó semilleros de talentos intelectuales y científicos dedicados a las mujeres y creó la Residencia de Señoritas, institución en Madrid que le permitió a muchas mujeres formarse académicamente. Además de alojamiento, este proyecto disponía de biblioteca, laboratorios, conferencias, conciertos, torneos de deportes.
Por sus aulas pasaron nombres de la talla de Victoria Kent, una de las primeras diputadas en el Congreso en 1931. Asimismo fue directora general de Prisiones, cargo con el que quiso impulsar una humanización del sistema penitenciario de tal forma que se centrara en la reinserción. Así, cerró centros insalubres, eliminó las cadenas, mejoró la alimentación y estableció permisos de salida.

Victoria Kent, abogada, jurista y política española. / Ministerio de Cultura
Kent fue una mujer de muchas primeras veces para la historia española, también fue la primera en ingresar en el Colegio de Abogados de Madrid y la primera en intervenir ante un consejo de guerra en 1930. A pesar de llegar a las cortes del Congreso en 1931, muchos la conocen por haberse opuesto al sufragio femenino, al menos en un comienzo, porque creía que la sociedad española todavía estaba muy influenciada por la iglesia y, bajo esa influencia, los votos femeninos podrían perjudicar a la República.
Al igual que Campoamor, la guerra la llevó al exilio. Desde París, en plena ocupación nazi, ayudaba a republicanos y posteriormente se exilió en México y luego en Nueva York, donde trabajó para la ONU y fundó la revista Ibérica para promover la democracia en España.
Estos son apenas algunas de las mujeres que pertenecieron al Lyceum Club Femenino. Se podría mencionar a Adela Naya, Pilar de Zubiaurre o Elena Fortún, entre tantos otros nombres que ahora Carmela García ha pretendido recordar con 'Imagen de Grupo', una lona allí donde alguna vez se reunían para debatir ideas. En su momento, su primer sede se la conocía como la Casa de las Siete Chimenas, por el remate de su tejado, pero ahora acoge el Ministerio de Cultura.
Un centenario, como el grupo, lleno de culturaComo ya es habitual de Carmela García, su obra se interesa por la necesidad de reevaluar la construcción de la historia y contar desde otra perspectiva la historia que se da por hecho, especialmente con enfoque de género. El ejemplo perfecto es 'Imagen de grupo', la lona con que recubre la fachada del Ministerio de Cultura hasta el 22 de septiembre homenajeando al grupo en marco del centenario de la asociación.
Toma forma de 'collage' para reflexionar sobre la cohesión, lo colectivo, aquella energía común inexplicable que impulsó su lucha política, su identidad y arte. Esta técnica tradicionalmente se relaciona a lo femenino y como algo menor, a pesar del valor colaborativo de la práctica.

04/12/2025 Lyceum Club Femenino que tuvo socias como María de Maeztu o Victoria Kent / MINISTERIO DE CULTURA / Europa Press
La imagen se construye desde fotografías de archivo y otras referencias gráficas, muchas que se han dado a conocer gracias a la investigación de la comisario de la celebración de la efeméride, Tània Balló, en colaboración con la asesora científica Carmen de la Guardia, junto a la Subdirección General de los Archivos Estatales del Ministerio de Cultura y con la aportación de fondos documentales cedidos por herederas y herederos de las socias históricas del Lyceum.
Además de esta lona, a lo largo del año el Ministerio de Cultura viene organizando varias actividades para conmemorar el centenario. En los próximos meses se viene un ciclo de cine sobre las nuevas feminidades en el cine de los años 20 y 30 en España, conciertos con obras seleccionadas de las compositoras que hicieron parte del Lyceum Club, clubes de lectura, una exposición de Balló, entre muchos otros encuentros.