Cuentan los expertos que estos perfiles tienen un don para «sacarte de quicio y centrar luego todo en tu mala reacción»
De un tiempo a esta parte, los narcisistas proliferan. ¿Quién no ha tenido alguno en su vida en los últimos años? Parejas, exparejas, compañeros, familiares... ... En todos los ámbitos parecen haberse colado esos chupópteros del buen rollo y la energía. Los expertos insisten en que esta gente no cambia nunca y que lo único que funciona es escapar de ellos sin mirar atrás. Pero, ¿qué pasa cuando eso no es posible? Si tuvimos tres hijos con ellos, por ejemplo, no será tan fácil. O si compartimos despacho.