En estas reuniones familiares, tan deseadas por unos y absolutamente prescindibles para otros, no todo es cuestión de etiqueta
22/12/2025 Actualizado a las 20:17h.
Hablar de protocolo y Navidad suena a cubertería de plata, cristalería de la buena, modales exquisitos e invitados igual de refinados, vestidos de terciopelo y ... corbata. Sin embargo, saber dónde colocar a tu cuñado para que no se enzarce con tu madre por cualquier tontería, poner una mesa bonita sin necesidad de tirar la casa por la ventana o tener la suficiente mano izquierda para evitar conversaciones incómodas durante las celebraciones navideñas también demuestra mucho saber estar por parte de los anfitriones. Y eso también es protocolo, porque en estas reuniones familiares –tan deseadas por unos y absolutamente prescindibles para otros– no todo es cuestión de etiqueta.