Los grupos municipales de PSOE, Més per Palma y Unidas Podemos han registrado una moción conjunta para el pleno de julio con la que reclaman al Ayuntamiento un mayor respaldo a las fiestas populares y de barrio organizadas por asociaciones vecinales, culturales y sociales.
Los grupos municipales de PSOE, Més per Palma y Unidas Podemos han registrado una moción conjunta para el pleno de julio con la que reclaman al Ayuntamiento un mayor respaldo a las fiestas populares y de barrio organizadas por asociaciones vecinales, culturales y sociales.
Las tres formaciones acusan al equipo de gobierno de Jaime Martínez de impulsar una política de "privatización y mercantilización" de las celebraciones y le instan a rectificar su modelo. La propuesta pide que Cort priorice el apoyo económico, logístico, técnico y de personal a las entidades que históricamente han organizado estos actos.
"Las fiestas populares no son simples actividades de ocio consumible, sino una de las expresiones más auténticas de la identidad, la cohesión social y la autoorganización vecinal de Palma", sostienen los partidos.
PSOE, MÉS y Podemos citan como ejemplos las fiestas de barrio, los tradicionales correfocs, la verbena del Orgullo organizada por Ben Amics, el aniversario del Flexas y la batalla de Canamunt y Canavall.
A su juicio, estos acontecimientos constituyen "el corazón de la ciudad" y reflejan la vitalidad de su tejido comunitario. "Una ciudad viva se mide por la potencia, la frescura y la espontaneidad de su tejido asociativo", aseguran.
Las formaciones denuncian que muchas de estas celebraciones se enfrentan a una "asfixia burocrática", a la falta de medios y a una insuficiente colaboración municipal.
"No estamos únicamente ante una cuestión de ineficacia administrativa. La falta de ayuda, cuidado y apoyo institucional supone una muerte inducida de la participación ciudadana", afirman.
Una mesa permanente con las entidadesLa moción propone crear una mesa permanente de coordinación con asociaciones vecinales, organizaciones LGTBI+, colles de dimonis, grupos de correfoc y entidades organizadoras como Ben Amics u Orgull Llonguet.
Este órgano debería servir para acordar el calendario festivo y garantizar con antelación las necesidades de infraestructuras, seguridad y financiación de los acontecimientos.
Los partidos también piden "simplificar drásticamente" los trámites administrativos para los actos sin ánimo de lucro promovidos por el tejido asociativo y ofrecer el apoyo de los servicios técnicos municipales para asegurar su viabilidad.
La oposición cuestiona el modelo de participación ciudadana del PP y acusa al gobierno municipal de tomar decisiones "cerradas en los despachos", sin escuchar previamente a las entidades.
"No existe escucha activa, diálogo ni el apoyo que necesita el tejido asociativo", critican. Según las tres formaciones, los colectivos se encuentran con "trabas permanentes", decisiones ya adoptadas o retrasos que provocan que finalmente sea "demasiado tarde" para organizar actos sostenidos principalmente por voluntarios.
"Para el PP, la participación ciudadana es un eslogan vacío utilizado para ocultar una realidad en la que se da la espalda a los vecinos", concluyen PSOE Palma, Més per Palma y Unidas Podemos.
Suscríbete para seguir leyendo