Вход на сайт

Просмотр новости

Найдите то, что Вас интересует

¡Qué caros son los conciertos!

Дата публикации: 18-07-2026 01:07:48



Основное содержимое страницы с новостью.

Madre mía, ¡qué caros son los conciertos!”, oye uno decir ahora continuamente. Lo normal es que eso lo diga gente que no va a conciertos; o que le habría gustado ir a alguno –pongamos por caso, el de Juan Luis Guerra, para poner mi nariz en tu pecera y que te suba la bilirrubina– y, al ver el precio en la web, ha pegado un respingo escandalizado, de “esto no debería ser legal, tendría que estar regulado por ley”. Esos cien euros los ha calculado de inmediato en raciones de langostinos en Casa Bigote o en cubatas en su chiringuito en Matalascañas. Y se ha dicho “¡qué barbaridad en lo que se gasta el dinero la gente! ”. Decía don Antonio Machado que “todo necio confunde valor y precio”. ¿Pero no son lo mismo? Como afirmaban los sabios de la Escuela de Salamanca, el valor de las cosas sólo lo conoce Dios; nosotros nos tenemos que conformar con el precio de mercado.

En Sevilla se viene celebrando desde hace unos años un festival en la Plaza de España, el Icónica. Poder ver a Lenny Kravitz a un golpe de autobús o Cabify es un lujo que no debe uno desdeñar así como así. Pudimos admirar el esmerado trabajo, las muchas horas de esfuerzo y sudores que el neoyorquino dedica a sus pectorales, ante la admiración –líquida como el lago de las barquitas– de las fans de cuarenta y tantos años, que no se cortaban en cosificar al guitarrista con gafas de señora, rastas a lo Bob Marley y guitarras en forma de flecha. Con más calor que un balón embarcao, los asistentes pudimos corear en directo los himnos mainstream más noventeros. Kravitz convoca una simpática mezcla de mozas cuquis (las que van a ver a Leiva) y rockerotes con barriga y camisetas de Metallica. Cierto es que hay que pedir un crédito para acercarse a pedir a la barra pero ¡un día es un día! El problema es que no es sólo un día. Icónica desarrolla una estrategia de márquetin muy ladina, a saber, no coloca un súper cartel con toda la programación. Si lo hiciera, nos desalentaríamos ante tanta oferta apetecible y diríamos “bueno, puedo ir a este; y quizá a este”. No. Ellos te van mostrando –algoritmo puñetero mediante– el cartel de lo próximo interesante, y te dices “¡Cómo! ¿También Sting? Su p#~€ madre!” Y ya rascas de donde sea, los ahorros para la comunión de la niña o para el próximo iPhone. Porque ¿cómo no vas a ir a escuchar Roxanne al tipo que la compuso, si se ha dignado venir a tu ciudad? ¡Qué caros están los conciertos, madre mía!

Otro asunto es cuando no viene el artista a tu ciudad. Hace poco viajé a Lisboa con un colega para ver a Iron Maiden. Aquí habrá dos tipos de lectores, los que dirán “¿Iron Maiden? Vaya pedazo de friki” y los que dirán “¡Guauu los Maiden, qué cabrón!”, envidiándome por completo. A estos últimos les diría ¿y por qué no te has venido? ¿qué te retiene? La vida es corta y en cualquier momento le puede dar una apoplejía a Bruce Dickinson –que ya tuvo un cáncer de garganta– o lesionarse jugando al fútbol Steve Harris. O puede haber otra pandemia mundial. Poco puedo explicar a quienes no comparten mi maidenmanía. Aquellos once años escuchando el Live After Death en cinta de cassette, mientras blandía una raqueta de plástico a modo de guitarra, viven dentro de mí como un seguro de felicidad permanente. Cuando conocí a Steve Harris el año pasado –vino con su otra banda–, le dije “Thank you for so much” y “this is my boy, he plays the bass as well”, presentándole a mi hijo Fernando. Posiblemente, uno de los momentos más felices de mi vida. Cómo explicarles cuánto me han dado y me dan los Maiden. Por eso los billetes de avión a Lisboa, el hostal baratero, los bacalaos dorados y las entradas son nada y menos que nada (precio) frente a la inmensidad del gozo (valor). Si usted no lo entiende, pida otra ración de langostinos y brinde con manzanilla a la salud de estos locos, que seguiremos gritando en los conciertos hasta el fin de nuestros días. Ahora el verano serán sopas de sobre y espaguetis, pero con una sonrisa en la cara que nadie podrá arrebatarnos.

Схожие новости

#Наименование новостиТональностьИнформативностьДата публикации
1Кинчев задолжал миллионы за концерт «Алисы»0506-07-2026
2SHAMAN высказался о слишком высоких гонорарах за свои концерты0529-06-2026
3 Концерт пианиста Николая Луганского обойдется тулякам в 600 тысяч рублей0501-07-2026
4Агутин заработает сотни миллионов рублей за три концерта5607-07-2026
5Урин: Большой театр сознательно сдерживает цены на билеты0027-11-2018
6Ложу на концерт "Руки Вверх!" в Москве продают за 1,3 миллиона рублей0510-07-2026
7Первый оргазм обошелся девушке в 10 тысяч долларов0528-06-2026
8Дороже, чем Metallica? Миллиард рублей Агутина за три концерта опровергли0507-07-2026
9Критик призвал артистов раскрыть свои гонорары0510-07-2026
10¡Que no hubieran venido!-5215-07-2026

Классификация: . Схожих патентов: 0. Схожих новостей: 10. Тональность: -5. Информативность: 2. Источник: www.malagahoy.es.